Levantando el velo de los mayores solicitantes particulares en 2018

INTRODUCCIÓN

Recientemente la OEPM ha publicado una infografía con datos sobre las solicitudes recibidas en 2018. Entre esos datos figuran las clasificaciones de los mayores solicitantes para cada modalidad.

En este artículo intento deducir usando las bases de datos públicas de propiedad industrial la identidad de las personas físicas que se ocultan tras el término “solicitante particular”. Pese a que la OEPM no revela la identidad de estas personas en su infografía, los datos personales (incluido el domicilio) de los solicitantes se diseminan por imperativo legal a los cuatro vientos.

PATENTES

La venida al mundo de la nueva ley de patentes supuso la expulsión
de los solicitantes particulares del edén de los inventores. Así, después de encabezar en 2016 la clasificación, Manuel Muñoz y Francisco Javier Porras han abandonado los puestos de honor.

Por lo demás, encabeza la clasificación BSH, multinacional alemana que fabrica electrodomésticos bajo las marcas Bosch, Siemens y Balay, entre otras. En las solicitudes de patente aparecen siempre a pachas la sucursal española y la matriz alemana, por lo que entiendo que estas empresas son co-solicitantes de las mismas 89 solicitudes en 2018 (y no solicitantes cada una de 89 patentes distintas).

Un pequeño detalle que ha cambiado la nueva ley de patentes es la posibilidad de que el inventor renuncie a aparecer mencionado como tal (ejemplos). Con la anterior ley, esta renuncia no era posible y la falta de designación del inventor conllevaba la retirada de la solicitud.

MODELOS DE UTILIDAD

Nada menos que 3 particulares entre los 6 mayores solicitantes. Para descubrir quiénes son, he empleado la fuerza bruta: he buscado en Espacenet modelos de utilidad presentados en 2018 (más de 2000) y me he descargado a Excel los resultados (troceando la consulta en cachos de 500). El líder, con 39, es Manuel Muñoz, que contribuye así a consolidar el sorpasso de los modelos de utilidad (2700) a las patentes (1578). Respecto a los que ocupan el tercer y cuarto puesto, todo apunta a que se trata del dúo formado por Iñigo Velaz y Santos Gómez.

Mención aparte merece La Fabrica de Inventos, SL., que consolida el segundo puesto que ya alcanzó en 2017, desde la entrada en vigor de la nueva ley de patentes. Se trata de una empresa radicada en Castilla y León, propiedad de Guillermo Alonso y Roberto López creada para “dar soporte a empresas y particulares que tengan una nueva idea sobre un proyecto o un producto innovador y que necesiten cualquier servicio que haga que evolucione desde su concepción hasta su comercialización”. Parece que en ese soporte se incluye últimamente participar en la propiedad de los modelos de utilidad que generan los particulares y llevar la tramitación de la solicitud. Según sus cuentas, esta empresa tuvo unos ingresos de 488.000€ en 2017 (250.000€ en 2016).

MARCAS

Aquí el primer solicitante es un particular que presenta más marcas (473) que los siguientes cinco juntos (RTVE, Mahou, Mediaset,…). Para deducir su identidad he echado mano de la Base Mundial de Datos sobre Marcas de la OMPI , ya que permite hacer análisis estadísticos de los solicitantes correspondientes a los resultados de una búsqueda.

Aunque hay discrepancias entre los datos de la infografía de la OEPM y los obtenidos consultando esta base de datos, en ambos casos el primero tiene el mismo número de solicitudes: 473. Pedro Canovas Baena es un empresario sevillano que dirige varias empresas, una de las cuales se llama “Desarrollos Industriales de Productos con Marca, SL“. Durante una fiebre equinoccial que duró del 19 al 21 de marzo, el Sr. Canovas solicitó más de 400 marcas, la gran mayoría en la clase 30 (cervezas y refrescos) como, por ejemplo, SINBEERGUENZA, MASTODONTE, ANGRY BEERS, CACA-CULO, MENOC DONALD, PUNICA o BAR VEIDER.

Miguel Ángel Galán Castellanos, aka Querellator, dirige la principal escuela de formación de entrenadores de fútbol (CONAFE) y se postuló a presidente de la Real Federación Española de Fútbol, para sustituir a Villar tras denunciarlo, y luego denunció al actual presidente Rubiales. En ese año turbulento de 2018 solicitó 59 marcas relacionadas con federaciones de deportes electrónicos (p.ej., REAL FEDERACION DEPORTIVA E-SPORTS DE MADRID), habiendo sido muchas de ellas rechazadas. Con 59 solicitudes, Miguel Ángel debería aparecer en la infografía de la OEPM, por lo que entiendo que en la infografía no se consideran solicitudes denegadas.

NOMBRES COMERCIALES

El nombre de los solicitantes particulares de nombres comerciales se obtiene de manera análoga a los de marcas. Alejandro Valmaña solicita nombres comerciales referidos al ocio universitario (PAELLAS DE BIENVENIDAS UNIVERSITARIAS o KAXONDEO), mientras que Mariano Legaz solicita nombres comerciales para productos veterinarios (MUCOREACTIV, MEGABACTER) que luego se venden en el portal www.legazin.es.

En teoría, las marcas sirven para distinguir productos o servicios y los nombres comerciales para distinguir empresas. En el caso de los nombres comerciales del Sr. Legaz, no parece ser así. Esto podría ser anecdótico, pero las solicitudes de nombres comerciales están aumentando al 30%, mientras que las marcas están estancadas. Para mí y para otros las causas del espectacular aumento de los nombres comerciales son desconocidas.

Los diseños industriales ya tal, porque no conozco una manera sensata de determinar la identidad de los mayores solicitantes usando las bases de datos públicas.

CONCLUSIÓN

Las estadísticas de mayores solicitantes son muy interesantes porque permiten obtener pistas del uso y evolución del sistema de propiedad industrial, más allá de las cifras agregadas.

Algunas sugerencias para mejorar estas estadísticas:

  • Publicar los nombres de los solicitantes que son personas físicas. No parece muy coherente ocultarlos en estas estadísticas, cuando antes se ha publicado, no solo su nombre, sino hasta su domicilio.
  • Asignar a cada solicitante el porcentaje que le corresponda de cada solicitud; si eso es muy complicado, asignar la solicitud al primer solicitante.
  • Incluir las solicitudes que se solicitan, con independencia de si en el momento de elaborar la estadística han sido denegadas.

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5 Responses to Levantando el velo de los mayores solicitantes particulares en 2018

  1. Arturo dice:

    Estimado Francisco, de nuevo felicitarte por tu blog y darte las gracias por elaborar entradas siempre muy interesantes. Aunque coincido generalmente bastante con tu punto de vista, en esta ocasión escribo para dar una visión alternativa, ya que no estoy del todo de acuerdo con una de tus conclusiones:

    “Asignar a cada solicitante el porcentaje que le corresponda de cada solicitud; si eso es muy complicado, asignar la solicitud al primer solicitante.”

    Tengo que discrepar contigo en este punto por varias razones:

    – Tal como se recoge en el Art. 80 de la LP, salvo que se acuerde otra cosa, y lo que dispone el propio artículo, la comunidad resultante de la solicitud de patente o la patente ya concedida, cuando pertenezcan pro indiviso a varias personas, se regirá por las normas del derecho común sobre la comunidad de bienes. Ese mismo artículo indica que:
    “La concesión de licencia a un tercero para explotar la invención deberá ser otorgada conjuntamente por todos los partícipes, a no ser que el órgano jurisdiccional por razones de equidad, dadas las circunstancias del caso, faculte a alguno de ellos para otorgar la concesión mencionada”
    Y el Art. 82.3 indica:
    “A los efectos de su cesión o gravamen la solicitud de patente o la patente ya concedida son indivisibles, aunque pueden pertenecer en común a varias personas.”
    No voy a comentar aquí distintas sentencias que van en la línea de indicar el “carácter indivisible” de la patente, pero, en resumen, según tu criterio te pregunto, ¿qué hace a un solicitante de una patente con un 45% de titularidad sobre el derecho (o con un 5%, me da igual), ser menos solicitante de la patente que el que tiene el 55% (o el 95%)?

    – No conozco ninguna Oficina de Patentes, excepto la española, que obligue a indicar en el momento de la solicitud los porcentajes de titularidad, en caso de solicitudes conjuntas (bien es cierto que puede haberla, ya que no conozco el procedimiento en todos los países, pero desde luego no es la práctica habitual en los países de nuestro entorno). Y entiendo que puede deberse a varias razones:

    a) Los porcentajes que acuerden las partes debería ser algo pactado que quedase entre ellos hasta el momento de que se produzca un negocio jurídico, por ejemplo, con un tercero. Ese tercero con el que se realiza el negocio, por ejemplo, la licencia, siempre va a tener seguridad jurídica precisamente porque ésta solo se puede otorgar conjuntamente por los solicitantes (art. 80.3). Solo les concierne a ellos y a ese tercero con el que potencialmente puede realizarse el negocio, no a otros terceros, ya que puede ser una información relevante que impida o limite posibles estrategias de comercialización de los solicitantes o futuros titulares.

    b) En el momento de solicitud de la patente puede que esos porcentajes no estén todavía claros. Si viviéramos en un mundo ideal, cuando se solicita la patente sabríamos perfectamente cómo se ha generado la invención, cuál ha sido la aportación de cada inventor a la misma, y contaríamos con un tiempo ilimitado para realizar estas pesquisas (y además el reloj se pararía en el resto del mundo, no habría publicaciones que afectaran a la invención durante este tiempo, u otras solicitudes de patente que pudieran colisionar con la misma). Pero no vivimos en una utopía, los tiempos son importantes cuando hablamos de patentes, y retrasar una solicitud de patente por determinar claramente cuáles son los porcentajes de los titulares con anterioridad, en mi opinión, nos hace perder competitividad. Está claro que los cotitulares deben tener con anterioridad información para poder determinar los porcentajes, y sería positivo que los cerraran previamente, pero no debe ser un factor limitante en la solicitud. Y entiendo que esos porcentajes que se indican en la solicitud de patente ante la OEPM no deben tener ningún valor legal, y que es un acuerdo de cotitularidad entre las partes lo que realmente tiene valor.
    Pongo un ejemplo para que se vea más clara la pérdida de competitividad si los porcentajes que se indican en las solicitudes ante la OEPM no solo fueran orientativos, sino que fueran legalmente determinantes: tenemos una invención realizada por inventores de dos instituciones públicas, donde además, algunos inventores tienen doble adscripción (es decir, laboralmente trabajan para ambas instituciones, aunque con distintas figuras). Está todo preparado para la solicitud de la patente, excepto porque existe una discrepancia entre asignar a un cotitular un 40% o un 45% de la titularidad. Las discusiones tardan dos meses en resolverse. Durante esos dos meses aparece una publicación que destruye la novedad de la invención, o se solicita otra patente sobre la misma invención por parte de unos terceros, en cuyo país no hay que indicar el porcentaje de titularidad y no han retrasado la solicitud de la patente estos dos meses por dicha causa. Estaríamos claramente en desventaja con respecto a esos países.

    – En tercer lugar, la solicitud puede tener el único objetivo de generar el derecho de prioridad con unos datos experimentales suficientes a efectos de cumplir con la suficiencia de descripción en algunos países, pero no en otros. Por ejemplo, hay países o regiones donde para obtener una invención de uso médico requiere únicamente ensayos in vitro y otras que requiere haber ensayado el compuesto en un modelo animal. Durante el año de prioridad pueden realizarse esos ensayos en animales para reforzar el derecho, y esos ensayos pueden ser realizados por uno solo de los cotitulares, solventando dificultades técnicas no previstas, lo que haría que esos porcentajes definidos inicialmente tuvieran que cambiar.

    – En línea con lo anterior, aunque puede ser un punto independiente, en Europa, y más concretamente en España, no tenemos tan claro desde el punto de vista legal quién debería ser inventor. En otros países hay mayor tradición en este sentido, y pueden tenerlo más claro. Por ejemplo, en EEUU el Art. 35 USC 102 (g) indica que la fecha de la invención puede ser la más antigua de las siguientes:
    1.- la fecha de concepción de la invención
    2.- la fecha de reducción a la práctica de la invención
    3.- la fecha de presentación de la solicitud de patente (provisional o regular)
    Y esta lógica es la que aplican a la hora de valorar quién es inventor de una invención. Es decir, hay una concepción de la invención y una reducción a la práctica de la invención, y dependiendo de si la reducción a la práctica ha supuesto vencer problemas técnicos importantes, los que la llevan a cabo (si son varios inventores), serán inventores en mayor o menor medida. Esto está conectado con el punto anterior, ya que durante el año de prioridad se pueden realizar nuevos ensayos, que refuercen la suficiencia de invención, o incluso que amplíen el concepto inventivo, que pueden incorporarse por ejemplo en una PCT posterior. Y esto puede hacer que los porcentajes de los titulares sobre la invención tengan que reconsiderarse.

    En definitiva, se me ocurren otro par de razones por las que, en mi opinión, no debería ser obligatorio señalar los porcentajes de titularidad en una solicitud de patente, pero estos son los más importantes. Y no sé por qué estos porcentajes debería influir en una estadística, no lo indicas en la entrada.

    Respecto a contabilizar únicamente las solicitudes del primer titular a efectos estadísticos, de nuevo te pregunto, ¿cuál es la razón? El primer solicitante no tiene ni siquiera que ser el cotitular mayoritario de la patente, de hecho, como los porcentajes de titularidad se indican en las solicitudes de la OEPM puedo indicarte numerosos casos donde el primer solicitante no tiene el mayor porcentaje, puede incluso tener un porcentaje minúsculo. Que sea el primer solicitante puede deberse simplemente a un acuerdo entre los cotitulares donde, por ejemplo, uno de ellos se ocupe de la parte técnica (análisis de patentabilidad, redacción, etc.) y otro de la tramitación. Porque lleguen a ese acuerdo por sí mismos, o porque las circunstancias normativas, coyunturales, etc. les conduzca a trabajar de ese modo.
    ¿Crees entonces lógico contabilizar a efectos estadísticos únicamente al primer solicitante, que puede tener solo un 10% de titularidad, en lugar de al segundo que tiene el 90%, por la única razón de que es el primer solicitante? Es un razonamiento que se contradice directamente con el anterior de contabilizar al que mayor porcentaje tenga.

    En resumen, creo que deben contabilizarse todos los titulares de las solicitudes de patente a efectos estadísticos. Si lo sugerías por el caso actual del primer solicitante y el segundo, que corresponden a la filial española y a la matriz alemana de la misma empresa, se puede indicar en el documento de la OEPM si es un caso tan claro a efectos aclaratorios, o para emplear las estadísticas en otros análisis. Pero no es ni necesario, cualquiera se da cuenta de que teniendo casi el mismo nombre y contabilizando el mismo número de patentes, van como cotitulares en las solicitudes, y lo puede comprobar en las bases de datos como has hecho. Y si no lo tiene en cuenta para sus análisis, entonces es que no es un buen analista.

    Igual no estoy teniendo en cuenta otros factores, pero cualquier solución que no sea contabilizar a todos los titulares de las solicitudes de patente me parece (siempre en mi opinión) peor, y sesga mucha información desde el punto de vista estadístico, que puede ser útil para otros análisis.

  2. Muchas gracias, Arturo, por tu comentario. Intento ir por orden.

    Me preguntas, “¿qué hace a un solicitante de una patente con un 45% de titularidad sobre el derecho (o con un 5%, me da igual), ser menos solicitante de la patente que el que tiene el 55% (o el 95%)?”.

    Mi respuesta es que ambos son solicitantes, pero la participación en los derechos (p.ej., ingresos por venta o licencia de la patente) y en las obligaciones (p.ej, pago de las tasas) no es igual, sino que irá, precisamente, en proporción a la cuota de propiedad de cada uno.

    Respecto a lo que comentas sobre la necesidad de indicar los porcentajes de participación, ignoro las razones por las que se pide en la instancia (no las veo ni en la ley ni en el reglamento). Desde el punto de vista de la publicidad registral no me parece inapropiado que consten en el Registro de Patentes los porcentajes de participación de cada propietario. No obstante, coincido contigo que si en España se pide esa información (y en el resto del mundo no), los solicitantes de patentes españolas tendrían más cargas que los solicitantes de patentes en otros países, lo cual haría que las patentes españolas fueran menos competitivas, en particular, como primer depósito para generar derecho de prioridad.

    En cuanto a los inventores, análogamente a lo que sucede con los solicitantes, evidentemente puede haber varios, pero la noción de que uno puede ser inventor “en mayor medida” que el otro para mí es nueva.

    Por otra parte, entiendo que no hay problemas de pérdida de prioridad si se *añaden* inventores/solicitantes entre la prioridad y la PCT, pero ojo con *quitar* inventores/solicitantes porque puede haber sorpresas desagradables (https://blog.patentology.com.au/2018/01/loss-of-crispr-priority-in-europe-is.html)

    Señalas que no indico en la entrada por qué el conteo de patentes debería ser fraccional, es decir, por qué se deberían tener en cuenta los porcentajes de participación o, en su defecto, el número de solicitantes de una patente a efectos estadísticos. Mi respuesta es que es necesario para usar evitar contar la misma patente varias veces. Por ejemplo, la OCDE (https://www.oecd-ilibrary.org/science-and-technology/triadic-patent-families-methodology_443844125004) aplica este criterio para asignar familias de patentes triádicas a países:

    Patents with multiple inventors from different countries can either be partly attributed to each country mentioned in the document (fractional counting) or fully attributed to every relevant country, thus generating multiple counting. In order to avoid double counting, and consequently to overestimate the volume of patent families, fractional counting is applied. For example, a patent family with two German, three French, and an English inventor will be counted as 1/3 for Germany, 1/2 for France and 1/6 for the United Kingdom.

    Personalmente, el criterio del primer solicitante me parece peor que el criterio del recuento fraccional, ya que no estás usando toda la información disponible. No obstante, este criterio es aplicado en las famosas estadísticas de solicitantes de la EPO (https://www.epo.org/about-us/annual-reports-statistics/annual-report/2018/statistics/applicants.html#tab1; This is the ranking of the main consolidated applicants at the EPO in 2018 (first-named applicant principle)) o de la OMPI (https://www.wipo.int/ipstats/en/statistics/glossary.html; For the IP statistics presented in this report, the first-named applicant is deemed the owner of the application).

    En mi experiencia, el orden de los solicitantes suele corresponderse con el porcentaje de participación en la patente, sin perjuicio de que en algunos casos no sea así.

    Como conclusión, coincido contigo en que deben contabilizarse todos los titulares de las solicitudes de patente a efectos estadísticos, pero evitando contar varias veces la misma solicitud. En general, el reparto se haría dividiendo la solicitud por el número de solicitantes; en el caso de las patentes españolas la contabilización podría ser incluso más exacta ya que se conoce el porcentaje de participación.

  3. Arturo dice:

    Hola de nuevo Francisco,

    el derecho de una patente pertenece al inventor o a su causahabiente. El caso de que los titulares (cuando sean entidades jurídicas: empresas, instituciones…) tengan distintos porcentajes del derecho, en principio, podría deberse a que los inventores (personas físicas) hubieran contribuido en distinto grado a la invención. Si, como comentas, la opción de que un inventor pueda serlo en mayor medida que el otro es novedosa para ti, y tomamos una postura donde esto no sea así, esto implicaría que todos los inventores contribuyen en la misma medida, y cabría esperar entonces, en la mayoría de los casos, que los titulares lo fueran también en la misma medida (es decir, no lo fueran en distintos porcentajes, sino que cuando hubiera dos titulares ambos tuvieran el 50%, tres el 33,3%, cuatro el 25%, y así sucesivamente).

    Si fuera esta postura la que siempre se fuera a adoptar, tiene sentido emplear el fraccionamiento que utiliza la OCDE (ojo, también lo tiene a efectos de evitar la multiplicación de familias de patentes en la estadística, y de hecho tiene todo el sentido desde el punto de vista que comentaba de que considera el derecho de patente indivisible y, por supuesto, no multiplicable, sino como unidad). Es decir, me parece adecuado emplear este criterio, es un mal menor para evitar la multiplicación estadística de familias de patentes, que introduciría mucho ruido, y contabiliza a todos los solicitantes. Como no se puede saber qué porcentaje corresponde a cada uno, puesto que no todas las Oficinas de Patentes lo exigen, la única pega es que estaría contabilizando igual a todos, cuando a lo mejor uno tiene el 95% de la titularidad y el otro el 5%. Pero de nuevo, esto no ocurriría si consideramos que todos los inventores contribuyen por igual a la invención, y, por tanto, todos sus causahabientes (en caso de que ellos no fueran directamente los titulares) tendrían la misma titularidad. Pero ojo, la OCDE lo aplica para realizar comparativas entre países. No me parece mal emplear este criterio dependiendo del objetivo del análisis, pero, por ejemplo, para las estadísticas de la OEPM de los mayores solicitantes no sería necesario, y también podría introducir sesgos para este punto en particular.

    El criterio de la EPO y de la WIPO de contabilizar únicamente al primer solicitante me parece mucho peor, en el sentido de introducir un sesgo enorme. Coincido plenamente contigo en este punto, y desconozco la razón o razones que les lleva a estas entidades de referencia a aplicar este criterio.

    Respecto a añadir o quitar inventores, no hablaba de ese caso, que creo no es el más común. En mi experiencia, muchas veces los mismos inventores que van en la solicitud prioritaria contribuyen posteriormente en distinta medida a la evolución y desarrollo de la invención, y esos son los casos a los que me refería en el comentario anterior, en los que el porcentaje de titularidad podría tener que reconsiderarse.

  4. Ciertamente, la contribución de cada inventor debería ser tenida en cuenta tanto a la hora de determinar la cuota que le corresponde a su organización en la propiedad de la patente, y también para determinar qué retribución debe recibir cada uno de los inventores de la misma organización por los ingresos que genere la patente, en su caso.

    Pero entiendo también que no es el único factor que puede influir a la hora de adjudicar los porcentajes de propiedad. Aspectos como qué parte ha corrido con otros gastos necesarios para realizar la invención o si alguna de las partes ha aportado derechos de PI previos necesarios para realizar la invención, supongo que se tendrán en cuenta.

    En cualquier caso, el hecho de que para mí sea novedoso hablar de una mayor o menor participación en la invención, como creación intelectual, de cada inventor, no quiere decir que me parezca “mal”. Supongo que esto se podría hacer también con los artículos científicos, aunque entiendo que hasta ahora más bien la cosa se queda en un “quién hizo qué” cualitativo pero no se llega a asignar un porcentaje de autoría a cada autor.

    Por cierto, intuyo que en las patentes de universidades/organismos de investigación, cuando hay un artículo “equivalente”, lo normal es que todos los autores aparezcan como inventores y viceversa. No sé si eso encaja con considerar como inventor aquel que concibe la invención o reduce a la práctica la invención.

    Respecto a la discusión sobre qué metodología utilizar a la hora de hacer estadísticas de solicitantes, mi opinión es que el reparto por porcentajes de propiedad es el mejor método, cuando esos porcentajes se conocen, como es el caso de las patentes nacionales.

    Cuando esos porcentajes no son conocidos por las oficinas (p.ej., EPO, OMPI), inevitablemente la estadística diferirá de la realidad, pero no veo que asumir un reparto igual para cada solicitante introduzca un sesgo.

  5. Arturo dice:

    En mi opinión, la parte más difícil de la gestión de patentes en una entidad es la identificación correcta de los inventores y la asignación correcta de la titularidad (si existen cotitulares), para evitar que surjan inconvenientes a posteriori (si un tercero realiza una due dilligence, por ejemplo, y no se asignaron correctamente en su día). Y en mi experiencia la metodología empleada para hacerlo varía tanto como partes encargadas de realizar esa asignación haya, cada una lo realiza a su manera. Por ejemplo, desde un punto de vista teórico, podríamos hablar de invenciones y tecnologías, es decir, aunque un determinado apartado de la tecnología esté protegido por una familia de patentes, no implica que cuando se realicen negocios jurídicos con la tecnología global tengamos que ceñir los repartos al porcentaje de titularidad de dicha patente o familia de patentes.

    Pongo un ejemplo, se realiza una invención en el ámbito académico sobre un nuevo compuesto y su uso médico, siendo los titulares una universidad y una entidad hospitalaria; se solicita una patente prioritaria y una internacional, y se asignan porcentajes sobre dicha invención. En los siguientes 5 años, cuando ya no hay posibilidad de incorporar avances en la memoria de patente y, por tanto, los porcentajes de cotitularidad de la misma no deberían cambiar, la entidad hospitalaria continúa la investigación, realizando ensayos clínicos y madurando la tecnología. Esta maduración facilita la licencia a un tercero, ya que se ha producido una valorización de la tecnología inicial, se ha avanzado en la cadena de valor. ¿Deberían ceñirse los porcentajes de retorno de dicha licencia a los porcentajes pactados sobre la titularidad de la patente? En mi opinión no seria justo.

    Con esto quiero decir que, quizá la mejor opción al menos desde el punto de vista teórico, sea separar la titularidad de una patente y la titularidad de un paquete de tecnología, donde influiría todos esos factores que comentas (derechos de PI previos, etc.). Se determina la titularidad del derecho en función de las distintas aportaciones de las partes hasta el momento en que no puede incorporarse información adicional en la memoria, y posteriormente, si se realiza un negocio jurídico con ese derecho, se tienen en cuenta parámetros accesorios (como maduración posterior de dicha tecnología) para la determinación del porcentaje de retorno económico. Pero es una opinión personal.

    Y también en mi opinión, una cosa es la aportación intelectual a la redacción de un artículo científico, y otra la contribución a una invención. Es decir, una persona que mejora los análisis estadísticos de unos resultados de investigación, lo que permite la publicación exitosa de un artículo científico, debería ir como autor en dicho artículo ya que contribuye intelectualmente a su redacción, pero ¿debería ir como inventor de la patente basada en esos resultados? En mi opinión no, no sería inventor, a no ser que esos cálculos hubieran sido determinantes no solo para una publicación del artículo en una revista más prestigiosa, sino para entender la solución técnica que aporta la invención.

    Creo que haría falta que entidades de referencia, como la OEPM, publicaran más información sobre estos aspectos, tomando posturas que podamos incorporar en la práctica diaria. Si bien la OEPM pudiera decir que esa determinación correcta de la titularidad no es de su competencia (y está en lo cierto), está pidiendo a los solicitantes que incluyan los porcentajes de titularidad en las solicitudes de patente, por lo que sería bueno que publicara directrices (no vinculantes), o al menos información, sobre cómo realizar esta determinación de los porcentajes de titularidad, como valorar la participación de los inventores en una invención, etc.

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