Las patentes del millón de huevos (y 3)


Introducción

Esta es la tercera y última entrega de la serie dedicada a los huevos fritos congelados del chef Izuel. Si en la primera y segunda entrega analicé las patentes, en esta última trataré de los éxitos comerciales y fracasos financieros de Izuel y sus empresas, con especial atención al papel que las patentes pueden jugar comercial y financieramente.

En primer lugar, especificaré qué tiene exactamente protegido por patente Izuel y dónde, para luego dar un repaso a la trayectoria empresarial de Yzuel.

En capítulos anteriores…

Resumiendo las entradas anteriores, y en lo que al aspecto empresarial de los huevos fritos congelados interesa, Izuel ha solicitado dos patentes referidas a un método para hacer huevos fritos. En ambas hay un paso de cocinado y un paso de enfriamiento.

En la primera patente, la temperatura de cocinado viene determinada por la temperatura que debe alcanzar el horno (entre 232ºC y 252ºC), mientras que en la segunda se especifica la temperatura que debe alcanzar el interior de la yema (entre 65ºC y 73ºC). Además, en el paso de enfriamiento, ambas contemplan la congelación, pero solo la segunda reivindica la refrigeración.

Intuyo que Izuel presentó la segunda patente porque se dio cuenta de que lo importante para que los huevos fritos congelados sean aceptados por el consumidor no es tanto la temperatura del horno, sino la temperatura que alcanza el interior de la yema. Dicho de otra manera, si se congela un huevo frito cuya yema no haya alcanzado más de  65ºC y menos de 73ºC, el resultado al descongelarlo quizás no será satisfactorio para el consumidor al no tener la yema una textura atractiva. Por otra parte, es posible que detectara que, además de huevos fritos comercializados,  el mercado también podría demandar huevos fritos refrigerados.

Sea como fuere, el caso es que Izuel ha conseguido proteger su primer método (el de la temperatura del horno) mediante una patente española (desde septiembre de 2014) y un patente europea (desde septiembre de 2018), pero por el momento en EEUU está teniendo problemas para obtenerla. La patente sobre el segundo método (el de la temperatura de la yema) está en tramitación en la EPO y la probabilidad de concesión no me parece alta.

En definitiva, en la actualidad, solo Izuel (o alguien con su permiso) puede comercializar en Europa huevos fritos congelados obtenidos según el procedimiento de la primera patente.

No obstante, cuando se trata de una patente de procedimiento, puede ser muy difícil saber si un producto se ha obtenido mediante el procedimiento patentado. Por eso, en muchas ocasiones los procedimientos no se protegen por patente sino por secreto. También por eso la Ley de Patentes (1) extiende la protección de las patentes de procedimiento al producto directamente obtenido por el procedimiento patentado, y (2) si el producto es nuevo, introduce la presunción de que todo producto de las mismas características ha sido obtenido por el procedimiento patentado.

Así, he visto en internet que aparentemente el huevo de Izuel no es el único que se está comercializando en España. Ignoro si el otro huevo cuenta con el permiso de Izuel, pero si no lo fuera, tendría difícil probar que el otro está usando su procedimiento. Por eso, la ley invierte la carga de la prueba y se presume que sí lo está usando, salvo que el otro pruebe lo contrario.

huevo-frito-congelado-para-hacer-en-la-sarten-en-menos-35129326

La montaña rusa empresarial: del acuerdo con Burger King al concurso voluntario

En octubre 2014, Yzuel saltó a los medios por conseguir acuerdos con Makro y Findus para comercializar sus huevos. Como se puede ver en este vídeo, por entonces se quejaba de la falta de financiación bancaria para desarrollar sus ideas, pese a que valora su patente en 4 M€. En ese momento, tenía la patente española sobre el (primer) método, pero todavía no había extendido la solicitud de protección sobre ese método al extranjero.

En junio de 2016, Burger King anuncia que comenzará a vender hamburguesas con huevo frito preparado según la receta patentada por Yzuel, lo cual procura a la invención y a Yzuel todavía más visibilidad en los medios (El Mundo , ABC). No obstante, se sigue quejando de lo complicado que es conseguir financiación bancaria de la patente, tanto porque no saben valorarla como porque prefieren hipotecar una casa que una patente (El País).

Así, en el crucial año de 2016 Yzuel transfiere las patentes a Innovation Foods 360. Yzuel es el socio principal en Innovation Foods, con aproximadamente el 25% de las participaciones, valorándose las patentes en poco más de 700.000€. Otros inversores entran posteriormente aportando entre todos algo más de 2M€.

Según se puede leer en La Celosía y Voz PopuliInnovation Foods se embarca en importantes inversiones para aumentar la producción en una factoría en Teruel (más de 1M€) y multiplicar por más de 10 la producción (de 12 millones de huevos a 150 millones) y recibe una subvención del Gobierno de Aragón. Pese a que en 2017 ingresa más de 2M€, su cuenta de pérdidas y ganancias arroja un resultado negativo cercano a 1M€.

A principios de 2018, Innovation Foods pide el concurso voluntario de acreedores. En el informe del administrador concursal, de julio de 2018, que se puede consultar en el Registro Público Concursal, se relata en detalle la situación e historia de la empresa, destacando la acción de responsabilidad social contra Yzuel a finales de 2017, que es destituido como Consejero Presidente de la sociedad, aunque recupera posteriormente dicha condición. En la fecha de declaración de concurso, la empresa tenía 30 empleados, un ratio de endeudamiento superior a 4 (recursos ajenos/propios) y un ratio de liquidez muy bajo (activo circulante/pasivo circulante<0,6).

Se mencionan como causas de esta situación el sobrecoste en la inversión para la instalación y puesta en funcionamiento de la planta de fabricación y costes fijos muy elevados de personal y aprovisionamiento. Además, el incremento en facturación del principal cliente (¿Burger King?) de la compañía no se ha producido según las expectativas y previsiones proyectadas. Por último, el periodo de maduración para cerrar acuerdos de fabricación y venta con nuevos clientes, debido a lo novedoso del producto, es muy superior al inicialmente estimado, lo que redujo considerablemente las ventas sobre las inicialmente proyectadas. Tras intentar infructuosamente ampliar capital en 2 ocasiones con la entrada de la Caja Rural de Teruel y de SUMA Teruel, la empresa tuvo que solicitar el concurso voluntario.

El importe adeudado a terceros supera los 2,5 M€. Como curiosidad, en el listado de acreedores aparecen los dos Agentes de la Propiedad que han llevado la tramitación de las patentes: Ungria (14.200€) , Balder (6.700€).

inventario

Las patentes no parecen recibir una gran importancia en el informe del administrador concursal, más allá de inventariarlas por menos de 700.000€, cantidad que intuyo coincide básicamente con la valoración de la aportación en especie de la patente al constituir la sociedad. Sin embargo, esa cantidad parece que se refiere exclusivamente a la patente española, por lo que entiendo que, una vez concedida la patente europea, la empresa tiene unos activos de propiedad industrial sustancialmente mayores. Además, no es descartable que a corto plazo consiga extender la protección mediante patentes en otros territorios, ya que hay solicitudes en tramitación en países como EEUU, México, Canadá, Australia, Chile, Japón y China.

No es fácil pronosticar lo que pasará con Izuel, la empresa Innovation Foods y sus patentes. Para ello es necesario saber cómo se resolverá el concurso: ¿saldrá la Ruperta o el apartamento en Torrevieja?

60818195

El concurso

El concurso de acreedores de una empresa insolvente es un procedimiento judicial, regulado por la Ley 22/2003, previsto para gestionar el patrimonio de la empresa, para que (1) el mayor número posible de acreedores cobre y (2) se asegure la continuidad de su actividad económica. Según algunas estadísticas, el 90% de las empresas concursadas se liquidan. Ahora bien, hay muchos concursos y no todos tienen las mismas posibilidades de liquidación.

Cuando el primero que pide el concurso es un acreedor hablamos de concurso necesario; cuando es la propia empresa la que lo pide, se trata de un concurso voluntario.  Una diferencia crucial entre ambos es que en el concurso voluntario la empresa conserva las facultades de administración y disposición de su patrimonio,  aunque sometida a la intervención del administrador concursal nombrado por el juez. Además, reduce las posibilidades de que se califique al concurso como culpable y de que se declare a los administradores responsables de lo que quede por pagar tras la liquidación.

En el caso de Innovation Foods, está claro que la reciente concesión de la patente europea es un hecho positivo tanto para los socios de la empresa, como para los acreedores. No creo que por sí solo evite la liquidación, pero aumenta las posibilidades de obtener ingresos y/o financiación mediante su venta, licencia o hipoteca. Además, en caso de que se llegue a la liquidación y haya que subastar los bienes para pagar a los acreedores, el valor de una patente europea será bastante mayor que el de una patente española. Esperemos no tener que llegar a ese extremo, pero ¿quién estaría interesado en comprar esa patente y por cuánto se subastaría? 

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.