Territorios inexplorados de la Ley de Patentes

Introducción

Ciertas partes de la Ley de Patentes (LP) no han sido nunca aplicadas. En particular, los 22 artículos relacionados con las licencias obligatorias (86-107), el artículo 58 – relacionado con las patentes cuyo objeto se encuentra en régimen de monopolio legal- y el artículo 73, sobre expropiación de patentes.

Cuenta la leyenda que en el EPI se guardaba el secreto

La obligación de explotar

EL puerto de acceso a este territorio inexplorado es el artículo 83 en el que se establece la obligación que el titular tiene de explotar la patente mediante su ejecución de manera que satisfaga la demanda nacional. En su redacción original -herencia del difunto Estatuto de la Propiedad Industrial de 1923- este artículo tenía un mayor tufo proteccionista si cabe, ya que la explotación de la patente debía verificarse en territorio nacional. Tras la ratificación del  Acuerdo de la Organización Mundial del Comercio (OMC) sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC) no quedó más remedio que modificar en 1997 la LP permitiendo que la ejecución de la patente se verifique en cualquier Estado Miembro de la OMC. En efecto, según el artículo 27 del ADPIC las patentes se podrán gosal -ya tu sabe- sin discriminación por el hecho de que los productos sean fabricados o importados en el país.

El titular tiene la obligación de explotar

El certificado de explotación

Este regusto proteccionista es más evidente todavía en el artículo 84, que regula la figura del certificado de explotación. Este certificado, cuando es positivo, acredita que la patente está siendo explotada suficientemente. Además, según el artículo 37 del Reglamento de Patentes (RP),  si de las comprobaciones necesarias resulta que no se fabrican en territorio nacional todos y cada uno de los elementos reivindicados, el certificado indicará cuales son los elementos importados y la esencialidad de los mismos en el conjunto reivindicativo de la patente. Además, si de tal comprobación resulta  que la explotación no satisface la demanda del mercado nacional, así se hará constar en el certificado de explotación. No parece fácil certificar la existencia de una demanda para la invención patentada, por lo que en la practica lo que se certifica es, o bien, la explotación, o bien, la falta de explotación.

Licencias obligatorias

Las patentes permiten a su titular impedir que un tercero explote la invención sin su permiso. Este permiso se expresa normalmente en un contrato de licencia. Pues bien, la concesión de licencias obligatorias supone una medida de último recurso  para licenciar la patente aunque el titular no lo permita. Estas licencias llevarán aparejada una remuneración adecuada según la importancia económica del invento. En su art. 86 la LP establece los casos tasados en los que se pueden conceder licencias obligatorias:

a) Falta de explotación. A solicitud de un tercero si, salvo excusas legítimas, no se explota de manera suficiente la patente. Se considerarán como excusas legítimas las dificultades objetivas de carácter técnico legal, ajenas a la voluntad y a las circunstancias del titular de la patente, que hagan imposible la explotación del invento o que impidan que esa explotación sea mayor de lo que es.

b) Necesidad de la exportación. El Gobierno, mediante Real Decreto, si un mercado de exportación no puede ser adecuadamente abastecido por la insuficiencia de la producción del objeto de una patente, originando con ello un grave perjuicio para el desarrollo económico o tecnológico del país.

c) Dependencia entre patentes. Cuando no sea posible la explotación del invento protegido por una patente sin menoscabo de los derechos conferidos por una patente  anterior, el titular de la patente posterior podrá solicitar una licencia obligatoria, que será no exclusiva, para la explotación del objeto de la patente mediante el pago de un canon adecuado. El titular de la patente anterior podrá solicitar el otorgamiento, en condiciones razonables, de una licencia cruzada por dependencia para utilizar la invención  protegida por la patente posterior.

d) Interés público. El Gobierno por Real Decreto podrá someter en cualquier momento una patente ya otorgada a la concesión de licencias obligatorias. Existirían motivos de interés público cuando la explotación sea de primordial importancia para la salud pública o para la defensa nacional.

Sin atreverse a nombrarlas, el artículo 31 del ADPIC regula las licencias obligatorias a nivel internacional, acotándolas a casos de emergencia nacional, extrema urgencia o uso público no comercial y principalmente para abastecer el mercado interno. El caso más reciente es el de la patente del Nexavar, un medicamento para el cáncer de riñón e hígado patentado por Bayer,  que ha sido sometido al regimen de licencias obligatorias por la Oficina de Patentes de India. Bayer vende su medicina por el equivalente a 4.000 € por mes de tratamiento, mientras que Natco, el licenciatario venderá la suya por 134 € y pagará a Bayer el 6% de las ventas netas. Un artículo publicado el año pasado señalaba que la OEPM descarta esta posibilidad en España. Por si acaso, y por la mismas fechas, la Cámara de Comercio de los EEUU en España “recomendaba” que se repetarán los derechos de PI, evitando la adopción de medidas discriminatorias contra aquellos productos que gosan -ya tu sabe- de patente en vigor.

Exta si, exta no

Monopolio

En mi opinión, no es correcto asimilar una patente a un monopolio, ni referirse a las patentes como derechos de exclusiva. Un monopolio supone que el Estado confiere el derecho a una persona a ser el único comercializador de un determinado bien. Evidentemente eso incluye el derecho a comercializar el bien. Por contra, la patente es un derecho negativo de exclusión a terceros de la explotación de la invención, que no es poco, pero que no incluye el derecho positivo de explotar el bien patentado.

Esta circunstancia se aprecia de manera general en el artículo 57 que establece que la explotación del objeto de una patente no podrá llevarse a cabo en forma contraria a la ley y estará supeditada a las prohibiciones o limitaciones establecidas legalmente.

Una situación particular que ilustra este punto es la que se presentaría si se concede una patente relacionada con un bien sometido a monopolio legal pero cuyo titular es distinto del monopolista. En este caso, regulado en el art. 58 LP, el monopolista tendrá derecho a una licencia. Si el monopolista ejerce este derecho, el titular de la patente podrá exigir, a su vez, que el monopolista adquiera la patente. Rizando el rizo, si el monopolio es establecido con posterioridad a la concesión de la patente, el titular  tendrá  además derecho a exigir que el monopolista adquiera su empresa.

La patente del monopolio.

Expropiación de patentes

Dejo para el final la posibilidad de expropiación por causa de utilidad pública o interés social contemplada en el artículo 73 LP. La expropiación podrá hacerse para que la invención caiga en el dominio público o para que sea explotada en exclusiva por el Estado, siendo en este caso, el titular  de la patente.

La utilidad pública o el interés social será declarado por la Ley que ordene la expropiación, fijándose el justiprecio según lo establecido en la Ley de Expropiación Forzosa.

 

Una respuesta a Territorios inexplorados de la Ley de Patentes

  1. Maribel dice:

    Bien visto el asunto del monopolio!

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