Los sexenios de investigación y las patentes

Introducción

Allá por 1989 se introdujo en el régimen retributivo del profesorado universitario y del investigadores del CSIC un nuevo concepto destinado a incentivar la actividad investigadora mediante evaluaciones anuales que quedaban encargadas a una comisión nacional evaluadora: los famosos sexenios, por comprender la evaluación un periodo de tiempo de 6 años.

La evaluación de la actividad científica es un proceso reglado en el que los criterios de calidad que sirven de base para la evaluación están establecidos desde 1994 tanto para el profesorado universitario como para los investigadores del CSIC.

Si bien estos aspectos están más o menos asentados, los criterios específicos que deben aplicarse en cada campo de conocimiento son objeto de revisión cada año. En este sentido, recientemente han sido publicados los criterios específicos y procedimiento que regirán en la convocatoria de este año.

Parece que estos criterios han incentivado la producción científica  pero no tanto la producción de patentes y que, como consecuencia, “tenemos centros de investigación y universidades líderes en número de publicaciones, pero en la cola en número de patentes“.

Se analizan aquí en qué medida incentivan realmente estos criterios la producción de patentes “de calidad” por profesores e investigadores. Vaya por delante que no soy ni una cosa ni la otra.

Acceso a la evaluación

Las retribuciones por sexenios se van integrando en la productividad -concepto graciable donde los haya- siendo aparentemente de mayor cuantía los sexenios  en el caso de los catedráticos (nivel 29) que en el caso de los profesores titulares (nivel 27). Cuando el profesor o investigador llega al quinto sexenio ya no puede acumular más, pero los “consolida”.

Un aspecto importante es que los períodos valorados negativamente no podrán ser objeto posteriormente de una nueva solicitud de evaluación.

Criterios de calidad

Se consideran como aportaciones del profesor o investigador:

  • Libros, capítulos de libros, prólogos, introducciones y anotaciones a textos de reconocido valor científico en su área de conocimiento.
  • Artículos de valía científica en revistas de reconocido prestigio en su ámbito.
  • Patentes, o modelos de utilidad, de importancia económica demostrable.

Se valorará la contribución al progreso del conocimiento, la innovación y creatividad de las aportaciones y, para patentes y modelos de utilidad, su explotación constituirá un indicio de su calidad. En el caso de las patentes (nacionales), deberá incluirse en la solicitud el informe sobre el estado de la técnica, pero no parece que se valore.

Criterios generales

Las aportaciones sólo serán valorables si significan progreso real del conocimiento. Esto podría (¿debería?) excluir al 45% de las patentes de Universidades y plantea la pregunta de cómo valorar el progreso del conocimiento de los modelos de utilidad que, en cualquier caso, parecen excluidos de hecho como aportación.

Para que una aportación sea considerada, el profesor o investigador deberá haber participado activamente en los trabajos que le dieron origen, como director o ejecutor del trabajo. Entiendo que esto supone ser (co)autor o (co)inventor. El número de autores no será evaluable como tal, pero sí deberá estar justificado por el tema, su complejidad y su extensión.

Como norma general, para obtener una evaluación positiva deberán presentarse cinco aportaciones.

Cada solicitud de evaluación debe referirse a un [único] campo de conocimiento.

Campo 1. Matemáticas y Física.

Campo 2. Química.

Campo 3. Biología Celular y Molecular.

Campo 4. Ciencias Biomédicas.

Campo 5. Ciencias de la Naturaleza.

Campo 6. Ingenierías y Arquitectura.

Campo 7. Ciencias Sociales, Políticas, del Comportamiento y de la Educación.

Campo 8. Ciencias Económicas y Empresariales.

Campo 9. Derecho y Jurisprudencia. [patentes no valorables]

Campo 10. Historia y Expresión Artística.[patentes no valorables]

Campo 11. Filosofía, Filología y Lingüística.[patentes no valorables]

Campo 0. Transferencia del Conocimiento e Innovación.

El campo 6

Dependiendo del campo los criterios de valoración cambian, pero “las solicitudes [de los campos 1-5, 7,8] que presenten patentes, previo informe del comité, se trasladarán al Campo 6”, es decir, si se presentan patentes como aportaciones los criterios que rigen son los del campo 6. 

Desde fuera esto resulta extraño. En principio, parecería que las cinco aportaciones pueden ser una combinación cualquiera de libros, artículos y patentes. Eso aparentemente es cierto si se presentan libros y artículos, pero no si se presentan patentes como aportaciones (cinco artículos, por si solos, valdrían para una valoración positiva, pero no cinco patentes). Desde fuera, insisto, parece que las patentes son aportaciones “tóxicas” que  contaminan el conjunto de aportaciones y que hay que llevarlas a un “campo malo” para poder valorarlas: el campo 6. En mi opinión, las patentes deberían ser valorables en pie de igualdad con los artículos o libros directamente en los campos 1-6.

El campo es malo

En cualquier caso, en el campo 6, se valorarán “preferentemente”:

Las patentes en explotación, demostrada mediante contrato de compraventa o contrato de licencia, y las patentes concedidas por la Oficina Española de Patentes y Marcas mediante el sistema de examen previo. Se tendrá en cuenta la extensión de la protección de la patente (nacional, europea, internacional), valorándose más la de protección más extensa.

Por otra parte, según la regulación del procedimiento de evaluación:

Se requiere que la patente haya sido «concedida» en los años para los que se solicita la evaluación. No se tendrán en cuenta patentes «presentadas» o «publicadas» pero no concedidas durante esos años. Además, se deberá incorporar el fichero pdf con la concesión de la patente.

Personalmente, me parece que la redacción es confusa. ¿Una patente europea concedida pero no explotada no se tendría en cuenta ? ¿Qué hay de una solicitud PCT? ¿Alguien sabe cuánto son 400 dracmas?

Aparte de eso, la redacción deja abierta la puerta a la valoración de patentes concedidas sin examen previo que no constituyen un progreso real del conocimiento (un botón de muestra).

Por otra parte, hay que ser cuidadosos con lo que se entiende por “explotación”. Si una Universidad o el CSIC concede una licencia por un importe simbólico (1 €) a una spin-off participada por los propios profesores o investigadores, se estaría también abriendo la puerta a patentes cuya explotación efectiva es dudosa.

De igual modo que no es lo mismo publicar en una revista que en otra a efectos de su “impacto” y valoración, quizás  sería buena idea tener en cuenta la calidad de la Oficina de Patentes que concede la patente. El criterio más sencillo es que la Oficina en cuestión sea Autoridad Internacional del PCT.

Una redacción que me parece más adecuada sería la siguiente:

Las patentes concedidas con examen previo de su patentabilidad por alguna Oficina de Patentes que sea Autoridad Internacional en el marco del Tratado de Cooperación en Materia de Patentes (PCT) y que hayan generado ingresos netos a la Universidad o al CSIC mediante su venta o licencia. Se valorará el numero de patentes concedidas resultantes de la misma invención. También se valoraran las solicitudes internacionales de patente (PCT) que hayan generado ingresos netos y que cuenten con un informe internacional de búsqueda  o de patentabilidad favorable. Se valorará en cualquier caso la cuantía de los ingresos netos.

Y esta aportación, así definida, debería ser valorable directamente en los campos 1-6.

El campo cero

Capítulo aparte merece el “campo cero” (Transferencia del Conocimiento e Innovación) que, por alguna razón extraña, se llama “cero” pero va el último y no sólo formalmente:

Los solicitantes de este tramo deberán haber demostrado debidamente su previa capacidad de realizar investigación regular de calidad. A estos efectos, se considerará necesario haber obtenido previamente la evaluación positiva de un sexenio en alguno de los campos científicos del 1 al 11. Los investigadores que tengan derecho a solicitar la evaluación de uno o varios períodos de investigación podrán hacerlo acogiéndose al formato habitual (campos del 1 al 11) o bien, si sus aportaciones lo son de transferencia de conocimiento e innovación, optar por dirigir su solicitud al campo 0.

Dicho de otra forma, sólo se podrá ir por este “campo cero” si se tiene algún sexenio reconocido en un “campo normal”. Nótese, por otra parte, que el investigador o profesor opta por dirigir su solicitud a este “campo cero” o a un “campo normal” (no puede acumular).

Las aportaciones sólo serán valorables si se trata de la transferencia de los resultados de la investigación previamente desarrollados por el solicitante o de las innovaciones relevantes derivadas de su investigación, a agentes sociales y económicos.

Entre las aportaciones, se valorarán preferentemente:
a) La participación directa en la creación de empresas basadas en la transferencia de conocimiento derivada de la actividad de investigación acreditada del solicitante. Se entiende por participación directa la posesión de parte del capital y, además, haber contribuido con su trabajo a la actividad de la empresa. Se indicará el período de participación, la naturaleza de la contribución realizada, y los datos actuales (ventas, empleados, etc.), de la empresa o empresas en cuya creación se participó. [Se valora el hecho de la participación no la (rentabilidad o viabilidad de la) spin-off creada]
b) Las patentes con los criterios del campo 6. Se tendrán también en cuenta, de forma secundaria, el número de patentes solicitadas en el período, aunque no estén en explotación.[coladero que te crío]
c) Los contratos con agentes socioeconómicos, que hayan generado productos comerciales, prototipos funcionales innovadores, patentes en explotación o proyectos de extraordinaria singularidad.  [ver artículo 83 LOU]
d) Las publicaciones derivadas de trabajos con agentes socioeconómicos donde se describan productos comerciales, prototipos o proyectos de extraordinaria singularidad.
e) Las contribuciones a estándares.

https://i2.wp.com/noticiasbeta.com/wp-content/uploads/2012/09/iker-jim%C3%A9nez.jpg

Bienvenidos al campo del misterio

Tema de debate

Este tema salió a relucir en un interesante debate en LinkedIn del que copio algunas intervenciones:

el problema es que publicamos, mal patentamos y mal vendemos mucho

Si al científico se le valoran (se le incentiva por) el número de publicaciones publicará, si se le valora la calidad de la publicaciones publicará con calidad, si se le premia por patentar patentará y si se le premia por patentar novedades realmente aplicables lo hará.

Quizás habría que pensar una fórmula donde hubiera más equilibrio entre las publicaciones, la transferencia, los proyectos conseguidos, etc….pero me cuesta encontrar la fórmula adecuada.

ha habido instituciones que han patentado todo sistemáticamente sólo para tener estos números muy altos en sus indicadores y sobresalir por encima de otras universidades. Cuando luego miras no ya las patentes transferidas si no las concedidas el número baja en picado.

Las OTRIs de las Universidades intentan cumplir con un papel administrativo muy importante, pero son esenciales equipos de venta profesional dentro de las propias OTRI, o que las OTRI tengan un presupuesto para poder contratar a empresas especializadas que se encarguen de la venta de ese conocimiento.

en muchos casos las OTRIS tratan de dar sentido a patentes que no tienen sentido

Últimos datos

Según la Encuesta de Investigación y Transferencia de Conocimiento de las Universidades Españolas, disminuyen los ingresos por licencia de patentes de las Universidades españolas.  Aumentan, sin embargo, los ingresos por otro tipo de licencias (Software, bases de datos, know-how, materiales biológicos)

“El crecimiento en solicitudes de patentes experimentado en los últimos años no se está traduciendo en un aumento apreciable de licencias ni de sus retornos económicos“

“El crecimiento en solicitudes de patentes experimentado en los últimos años no se está traduciendo en un aumento apreciable de licencias ni de sus retornos económicos“

Conclusiones

Incentivar más la producción de patentes “de calidad” mediante la regulación de los sexenios puede ser una vía para la obtención de recursos por Universidades y el CSIC. En mi opinión,  estamos, precisamente, ante un problema de calidad:

Sólo las patentes que hayan superado un examen de los requisitos de patentabilidad (novedad y no obviedad) deberían ser susceptibles de valoración. La valoración debería una función creciente de los ingresos netos que la patente genere.

Actualmente parece que en la práctica una aportación en forma de patente es inferior a una aportación en forma de artículo. Valorar las solicitudes de sexenios que contengan patentes en sus campos propios (no tratándolas como aportaciones “toxicas”) y equipararlas a los artículos (permitiendo que 5 patentes sean la base de una valoración positiva) incentivaría una mayor producción de patentes. Permitir que los “sexenios cero” sean posibles antes de otro “sexenio normal” y, además, compatible en la misma solicitud con un “sexenio normal” aumentaría los incentivos a la creación de empresas spin-off apoyadas en patentes.

Mucha suerte en cualquier caso a los profesores e investigadores que se enfrenten a un trámite complicado. He visto que incluso hay asesores con logos sugerentes.

Interesante logo

Una respuesta a Los sexenios de investigación y las patentes

  1. Enhorabuena por el artículo. Me ha encantado.

    Es un tema relevante porque es importante incentivar adecuadamente a nuestros investigadores públicos. La ciencia que se hace en las universidades y OPIs es una parte relevante, tanto en cantidad como en calidad, de la I+D que se hace en España.

    Es un acierto que estén las patentes en la consideración de sexiones aunque la forma de computarlas es mejorable.

    Por otro lado, no se ha tratado la cuestión de cómo se reparten los ingresos percibidos por regalías fruto de la acuerdos de licencia de la patente o de las cesiones. Estos ingresos también suponen un incentivo para el investigador, que en muchos casos es el “comercializador” más efectivo de su invención. El artículo es ya extenso. Este temá del reparto de los ingresos, si se trata con el mismo rigor, daría para mucho más…

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