¿Tienen los robots actividad inventiva?

01/07/2015

Introducción

Dicen que la singularidad tecnológica se producirá cuando la inteligencia artificial comience a «superarse a sí misma», en una especie de bucle sin fin, creando nuevas máquinas más y más inteligentes cada vez, disparándose y creciendo de forma exponencial.

Antes de que lleguemos a ese momento hay que estar preparados. No me refiero a ir formando la resistencia como en “Matrix” o “Terminator”, sino a plantearnos si las patentes tal y como las conocemos tendrían sentido.

Primero veremos de lo que ya son capaces las máquinas, después qué es eso de la actividad inventiva, para terminar con la pregunta que titula este artículo y sus implicaciones.

¿La singularidad va a llegaaar? ¿O ya está aquiii?

En un podcast del interesante programa “Principio de Incertidumbre” (Canal Extremadura) se presentaban los resultados de investigación sobre cómo hacen las planarias (unos simpáticos gusanitos) para reproducir la parte que se les corta. En dicho podcast se entrevistaba a Daniel Lobo, autor principal del artículo en cuestión publicado en PLoS Computational Biology.

planarias

Para ello, formalizaron matemáticamente una parte de la literatura científica (manipulaciones quirúrgicas, genéticas y farmacológicas de la regeneración de la cola y la cabeza en las planarias, 16 experimentos en total) y construyeron un simulador in silico en el que poder probar modelos que explicaran los experimentos. Partiendo de modelos simples y aleatorios, en cada iteración los modelos se combinaban para evolucionar hacia un modelo que minimizara el error entre el comportamiento de los gusanos simulados y los gusanos “reales”.

El resultado fue un modelo que explicaba los 16 experimentos. Hay que tener presente que hasta ahora ningún modelo  podía explicar más de dos experimentos a la vez. Para los humanos es simplemente imposible imaginar un modelo con todas las propiedades necesarias.

El modelo además predijo la existencia de 3 moléculas conocidas. No obstante, lo que más me impresionó es que este modelo predice la existencia de dos productos genéticos hasta ahora desconocidos.

regulatory

Modelo inferido por la máquina. (a) y (b) serían proteínas hasta ahora desconocidas.

Una vez identificados estos “huecos” (a y b) en el modelo, resulta fácil encontrar candidatos que encajen en el hueco. Por ejemplo, en el estudio se menciona un gen concreto como claro candidato a explicar el hueco “b”.

Vale muy bien, pero qué tiene que ver todo esto con la actividad inventiva y las patentes.

¿Qué es la actividad inventiva?

La actividad inventiva es uno de los requisitos de patentabilidad, emparentado con otro requisito, el de la novedad.

Si se considera la patentabilidad como un combate entre la invención y el estado de la técnica, durante la valoración de la novedad y la actividad inventiva la parte de la invención que pelea son las reivindicaciones.

Una reivindicación es nueva cuando no está comprendida en el estado de la técnica. En general, determinar si una reivindicación es nueva frente al estado de la técnica es algo en teoría objetivo: hay que ver si todas las características técnicas de la reivindicación están presentes en una única divulgación previa (por ejemplo, otra patente o un artículo científico).

Si una patente no es nueva, se acabó la historia: la invención no es patentable. Si la patente es nueva, pasa de pantalla para intentar derrotar al malo de verdad: la actividad inventiva.

Una reivindicación implica actividad inventiva si no resulta de manera obvia del estado de la técnica para un experto en la materia.

Mientras que la pelea entre la reivindicación y la novedad es de uno en uno, aquí la pobre reivindicación se pelea contra todo el estado de la técnica.

El experto en la materia es un ser triste y ficticio que no tiene actividad inventiva, pero conoce todos los idiomas y tiene acceso a todo el estado de la técnica (paga todas las suscripciones a bases de datos científicas). El examinador de patentes (y el juez) debe ponerse en sus zapatos y decidir si el experto en la materia combinando varios (como mucho 3 normalmente) elementos del estado de la técnica (patentes, artículos,…) habría llegado sin usar actividad inventiva a la patente.

Vale, muy bien…¿Qué tiene que ver todo esto con la singularidad tecnológica?

¿Tienen los robots actividad inventiva?

El método problema solución (PSA) es el empleado a diario por los examinadores de la EPO y de la OEPM para decidir si una reivindicación tiene actividad inventiva.

psa

Consideremos una patente e imaginemos que existe una máquina a la que le suministramos el estado de la técnica relevante (el que ha encontrado el examinador en su búsqueda) y el problema técnico que pretende resolver la patente. Aceptemos también que la máquina conoce los manuales universitarios del sector de la técnica en cuestión (los conocimientos generales del PSA).

  • Si el ordenador es capaz de llegar a la invención reivindicada, ¿tendría actividad inventiva la patente? Por ejemplo, en el caso del el estudio de las planarias, el estado de la técnica anterior serían todos los experimentos y modelos anteriores junto con el genotipo. El problema técnico podría ser regenerar un miembro de un ser humano. Si la máquina es capaz de encontrar una proteína clave y esa proteína es nueva (no conocida), ¿tendría actividad inventiva la proteína?

El experto en la materia es, en principio, una persona, pero nada le impediría usar una de estas máquinas (igual que puede usar una calculadora actualmente). En ese caso habría dos escenarios:

  • Si se decide que se pueden otorgar patentes generadas por ordenador, entonces las Oficinas tendrían que calibrar el listón de su actividad inventiva cada poco, ya que cada vez las máquinas serán más potentes y ampliarán más lo que hay que entender como “obvio” (un año la máquina de referencia sería el PHOSITA 1.0, que es capaz de modelar planarias, el siguiente el PHOSITA 2.0, que es capaz de modelar ratones, etc.).
  • Si se decide que no tiene sentido otorgar patentes generadas por ordenador, ¿tendrían que usar los examinadores una de estas máquinas? Lo digo porque si el examinador no usa una de estas máquinas, le colarán un montón de patentes generadas por ordenador (capaces de combinar 30 elementos del estado de la técnica) que para él no serán obvias. Pero si usan una de estas máquinas estarían elevando el nivel de lo que se entiende como “obvio” más allá de los límites humanos (recuérdese que con las planarias los humanos no somos capaces de encontrar modelos compatibles con más de 2 experimentos, mientras que la máquina ha sido capaz de encontrar un modelo compatible con 16) con lo cual NINGUNA patente generada por humanos tendría actividad inventiva.

¿De quién es la patente?

Ciertamente hay un largo trecho entre que un ordenador llegue a un diseño óptimo usando tanto un programa como unas condiciones de contorno proporcionados por humanos y un robot perfeccionado por otros robots al que solo habría que darle acceso a internet, un problema técnico y tiempo para que encontrara una solución en forma de solicitud de patente. Si este robot existiera “él” sería en mi opinión realmente el inventor. Entiendo que en ese caso no tendría sentido hablar de inventor como en la actualidad (una persona física) y habría que ampliar el dominio de inventores para incluir entidades como Deep Blue o Watson.

¡Hola, humano! Quiero una compensación justa por mi contribución.

La organización propietaria de la máquina (IBM) sí podría, en mi opinión, ser el titular o solicitante de la patente. No obstante, aquí es relevante mencionar el precedente del selfie del mono, que sería en principio contrario a esta posibilidad.

En 2011 un fotógrafo viajó a Indonesia para tomar fotos de unos macacos. Se despistó un momento y una hembra le robó la cámara y empezó a manipularla haciendo varias fotos. La mayoría eran inservibles, pero en una de ellas aparecía la simpática macaca como haciéndose un selfie.

El fotógrafo intentó hacer valer un supuesto derecho de autor sobre la foto contra diversas organizaciones (en particular, Wikipedia). De momento, ningún juez o agencia le ha reconocido un derecho de autor. De hecho, la Oficina de Copyright de los EEUU ha introducido en sus directrices el caso como ejemplo de lo que NO puede estar sujeto al derecho de autor, siendo lo relevante no que la foto la haya tomado un animal sino que se trata de una obra no creada por un humano. Cuando las máquinas compongan sinfonías y escriban novelas, ¿las subirán libres de derechos a internet?


Avelino Corma: excelencia científica y transferencia de tecnología

15/04/2015

Introducción

La excelencia científica y la transferencia de tecnología mediante patentes pueden ir unidas. La trayectoria de Avelino Corma así lo atestigua.

La excelencia científica

Avelino Corma sería, en palabras de un colega suyo, “el químico español más brillante de todos los tiempos, y el único con posibilidades de viajar un mes de diciembre a Estocolmo invitado por la Academia Sueca de Ciencias para recibir un premio”.

Como investigador, se ha especializado en catálisis heterogénea, realizando más de 900 publicaciones en revistas internacionales, incluyendo Nature y Science.

A partir de estos conocimientos ha desarrollado una serie de catalizadores que están siendo aplicados en el refino del petróleo, petroquímica y procesos químicos, especialmente en la síntesis y aplicación de zeolitas.

Ha recibido el premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica (2014) y es miembro de la Royal Society desde 2012, siendo en ese momento solo dos los españoles miembros de esta sociedad científica.

Las zeolitas y sus usos

Serían materiales que tienen unos poros del tamaño de las moléculas. Así se pueden seleccionar como si fuera un tamiz las que se quiere que penetren y reaccionen. Se utilizan como catalizadores industriales, para que una reacción química funcione de forma eficiente.

De manera más específica, se trata de tamices moleculares cristalinos microporosos. La característica más interesante de las zeolitas consiste en la posibilidad de controlar la composición química de las paredes, así como el diámetro de poro y su topología.

Una gran parte de los combustibles derivados del gas y del petróleo, lubricantes, así como muchos de los productos químicos que utilizamos diariamente, han necesitado catalizadores zeolíticos en alguna de sus etapas de obtención.

Las patentes de Corma

Hablar de zeolitas es hablar de Corma. A  continuación veremos algunas de las aplicaciones de aquellas a través de las patentes de éste:

  • Mejora del octanaje de la gasolina, en la isomerización de alcanos lineales. Un catalizador inventado entre otros por Corma y patentado por Cepsa en 1989 ha dado lugar al proceso HYSOPAR, implementado en más de 20 plantas en todo el mundo (patente US5057471 y familia) para aumentar considerablemente el índice de octano de las gasolinas.

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  • Mejora de la calidad del diesel, en la oligomeración de alquenos ligeros. Un catalizador zeolítico inventado entre otros por Corma y patentado por BP proporciona una alternativa frente a los ya existentes propiedad de ExxonMobil, Chevron y Sud-Chemie (patente US8901364 y familia).

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  • Conversión de manera eficiente de las fracciones más pesadas del petróleo o los crudos de derivados de pizarras bituminosas. El proceso usa zeolitas, pero en este caso la colaboración de Corma se ha dirigido hacia la mejora del proceso, más que a la invención de nuevas zeolitas (patente  EP1966350  y familia)
  • Producción de xilenos (a partir de los cuales se obtiene el PET  de los plásticos moldeables y films), mediante nuevos catalizadores basados en zeolitas inventados, entre otros, por Corma y patentados por el Instituto Francés del Petróleo (US7419931 y familia).
  • Producción de óxido de propileno, conocido como el “reactivo universalpor sus amplio rango de aplicaciones como producto intermedio, usando un catalizador coinventado por  Corma y patentado en 2001 por la multinacional japonesa Sumitomo, que se está usando en dos plantas de esta compañía (patente US6211388 y familia)

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  • Eliminación del azufre en el gas natural, mediante nuevos materiales inventados, entre otros, por Corma y patentados por la empresa británica Johnson Matthey, presente en 30 países. En la actualidad, hay al menos 8 plantas por todo el mundo que usan estos materiales (patente US8236262 y familia)
  • Producción más sostenible de poliuretanos, mediante catalizadores zeolíticos coinventados por Corma y patentados por la empresa Huntsman. La tecnología ha logrado reducir hasta 10 veces la cantidad de residuos que el proceso genera. En la actualidad, el equipo está en funcionamiento en una planta demostración (patente US7238840 y familia)

La lista anterior incluye las patentes más destacadas de Corma según la Universidad Politécnica de Valencia, pero no es ni mucho menos exhaustiva.

Una búsqueda en Espacenet por el inventor “Avelino Corma” produce más de 1000 resultados, que representan otras tantas familias de patentes. Una familia de patentes es el conjunto de documentos de patente que comparten prioridad, es decir, que resultan de la misma solicitud prioritaria.

Sin embargo, como en la vida real, no todas las familias son iguales y, en el caso de las patentes, se puede decir que hay unas más valiosas que otras.

Así, en primera aproximación de las más de 1000 familias,319 tendrían alguna patente concedida. El resto serían familias con solicitudes publicadas que, o bien, están todavía en tramitación, o bien, fueron abandonadas.

De estas 319 familias con alguna patente concedida, habría  52 con patente europea concedida. La concesión de una patente europea permite obtener protección por patente en 38 estados europeos incluidos todos los de la UE.

Del análisis de las patentes europeas concedidas, se puede destacar lo siguiente:

  • La producción de patentes de Corma es bastante sostenida en el tiempo desde 1989. Igual que Woody Allen dirige una película al año, es raro el año en el que Corma no inventa un par de patentes europeas. No obstante, destaca la cosecha de 2004, año de prioridad de 7.
  • Aunque en una entrevista a “Es Materia”, Corma decía que en el 80% de las patentes en las que participaba como inventor el titular era una empresa extranjera, al menos en las patentes europeas concedidas, más de la mitad eran propiedad del CSIC y de la Universidad Politécnica de Valencia. En la misma entrevista, se indica que las patentes de Corma habrían generado por licencias unos 4 M€ en 10 años al CSIC y la UPV. En este sentido, la UPV ha venido liderando la clasificación de Universidades españolas por ingresos mediante licencias de patentes.
  • Los titulares extranjeros más destacados son el Instituto Francés del Petróleo (5) y ExxonMobil (4). Con 2 patentes europeas aparecen BP, Sumitomo, Huntsman y UOP. Corma cuenta en una entrevista a “El País” cómo se produce la colaboración con las empresas:

“Algunas empresas me llaman y me dicen: ‘Vente dos días’. Y voy a discutir problemas que tienen, o potenciales líneas de investigación. Y siempre les digo: ‘A crazy idea, I have a crazy idea!’. [‘¡Tengo una idea loca!’]. Y si la idea funciona y la patentan, me registran como coinventor. Y yo disfruto porque me permite ver todo el desarrollo, y porque me sirve para anticipar los problemas del futuro”.

  • El número medio de inventores por patente es cercano a 4, lo cual refleja que los resultados de investigación no suelen ser atribuibles a una única persona sino a un equipo. Este equipo es el que forman los investigadores del Instituto de Técnica Química (ITQ). Como indica Corma en la entrevista a “El País”:

    “Cuando una empresa me pide que sea su asesor, yo le digo: ‘Siempre que tengáis un contrato con el instituto. Si no, no’. Y me las traigo como clientes”.

Por otra parte, Corma aparece en 139 patentes españolas concedidas, 4 de ellas con examen previo.

De hecho, Corma encabezaba con mucha diferencia la clasificación de científicos del CSIC por número de patentes españolas concedidas, elaborada por la OEPM en 2007. No parece probable que haya sido desplazado de ese privilegiado lugar.

corma_csic

Por cierto, las medallas de plata (Fernando Rey) y bronce (Susana Valencia), también pertenecen al grupo de Corma en el ITQ.

El modelo de financiación del ITQ es también destacable. En una entrevista concedida al programa de RNE “A hombros de gigantes” (17:50), Corma señala que todo lo que por ley corresponde a los investigadores por licencias de patentes lo donan al ITQ y eso sirve para contratar investigadores.

Conclusión

Hay quien piensa que Corma tiene opciones al Nobel de Química. En mi opinión, podría estar también entre los nominados al Premio al Inventor Europeo (“European Inventor Award”), que se anunciarán próximamente. Y si no es este año, pues al siguiente.

Una versión de este artículo se publicó en el blog de Protectia.


Contraste de hipótesis y examen de patentes

12/03/2015

Introducción

Me adentro por la senda estadística comenzada en la entrada anterior, para tratar una herramienta  fundamental y su aplicación a la regulación por ley de la obligatoriedad del examen de patentes.

La senda es peligrosa

Contrastes de hipótesis

Los contrastes de hipótesis permiten decidir si una hipótesis (Ho: la patente es válida) puede rechazarse.

Sea cual sea el contraste, se van a cometer dos tipos de errores en su aplicación:

  • error de tipo I. Se comete cuando rechazamos la hipótesis siendo ésta verdadera. En el ejemplo, el error de tipo I se cometería si la oficina de patentes deniega una patente válida.
  • error de tipo II. Se comete cuando aceptamos la hipótesis siendo ésta falsa. En el ejemplo, el error de tipo II se cometería si la oficina de patentes concede una patente no válida.

Ho: no estás embarazado/a

Contraste con la ley actual

Veamos los errores que obliga la ley actual a cometer a la OEPM con el contraste que le proporciona.

Recordemos que si el solicitante elige el procedimiento sin examen, la OEPM deberá conceder la patente con independencia de si el informe sobre el estado de la técnica (IET) es desfavorable (ha encontrado documentos que comprometen la novedad y/o actividad inventiva y, por tanto, la validez de la patente) o favorable (no ha encontrado documentos comprometedores).

Error tipo II. ¿Qué probabilidad hay de que la OEPM conceda la patente, dado que la patente no es válida? Volvemos al terreno de la probabilidad condicionada

P(conceder|no válida) = P (conceder Y no válida)/P(no válida)

Para llegar a una aplicación numérica hay que hacer necesariamente suposiciones y simplificaciones. Veamos.

Considero que una patente no es válida cuando no cumple los requisitos de patentabilidad. Esto ahora mismo puede verificarse cuando la OEPM deniega la patente o un tribunal decide su nulidad.

A su vez la OEPM puede denegar una patente en examen formal o en examen de fondo. En el examen formal se examina si la documentación está en la forma requerida y si el objeto para el que se solicita protección es patentable y se reivindica de manera clara. Por ejemplo, en esta fase es cuando se decide si una invención no es patentable por referirse su objeto a un programa de ordenador.

Tomando como referencia las 3528 solicitudes presentadas en 2011, según el BOPI, se denegaron en examen formal  494 (14%) y 31 (1%) por examen de fondo.

Algunos dicen que el objeto de una oficina de patentes es conceder patentes (no denegarlas). En mi opinión, su misión debe ser examinarlas y conceder solo aquellas patentes que cumplen los requisitos de patentabilidad. Sin embargo, la OEPM ahora concede muchas patentes “débiles” o más bien “tóxicas”, en el sentido de que contaminan el sistema de patentes. Aunque estas patentes son potencialmente anulables en tribunales, en el mejor de los casos habrás invertido tiempo y dinero en anular una patente que no debería haberse concedido y habrás beneficiado al resto de tus competidores.

Estas patentes “débiles” o “tóxicas” las identifico como aquellas que se conceden sin examen previo e IET negativo. Consultando INVENES este número es de 1455 (41%).

debiles2011

Producción = 1500 patentes tóxicas/año

Supondré, de manera completamente arbitraria que, en un 10% de los casos el examinador de la OEPM se equivoca calificando unos documentos como relevantes cuando no lo son.

Puede que en los tribunales se haya anulado alguna patente presentada en 2011, pero se podrán contar con los dedos de una mano y no merece la pena considerarlas.

Por tanto:

P(no valida) = 0,15+0,01+0,41*0,9=53%

P (conceder y no valida) = 0,41*0,9=37%

P(conceder|no válida) = P (conceder Y no válida)/P(no válida) = 70%

En otras palabras, con la ley actual la OEPM está cometiendo un error de tipo II del 70% coincidente con la probabilidad de conceder una patente cuando no es válida.

Error tipo I

¿Qué probabilidad hay de que la OEPM deniegue la patente, pese a que es válida?

P(denegar|válida) = P (denegar Y válida)/P(válida)

P(válida) = 1-P(no válida)=47%

Para estimar P(denegar Y válida) supondré de nuevo de manera arbitraria que la OEPM se equivoca en el 10% de los casos en los que deniega. Dado que deniega el 16% de las solicitudes:

P(denegar Y válida) = 1,6 %

P(denegar|válida) = P (denegar Y válida)/P(válida)=3,4%

Con la ley actual la OEPM está cometiendo un error de tipo I del 3% coincidente con la probabilidad de denegar una patente válida.

Contraste con el proyecto de ley

Cuando cambia el contraste cambian los errores. Normalmente, para el mismo tamaño muestral, si conseguimos bajar el error de un tipo será a costa de aumentar el error del otro tipo.

¿Qué pasará con el contraste de examen previo obligatorio?

Error tipo II

P(conceder|no válida) = P (conceder Y no válida)/P(no válida)

En principio, intuyo que disminuirá P(no válida) desde su nivel actual (53%), porque los solicitantes presentarán patentes de mejor calidad.

P(no válida)=40%

Ahora bien, esta disminución será mucho menor que la que experimentará el numerador. Como estimación, partiré de la situación en la EPO, sistema al que nos asemejaríamos en parte. El ratio de oposiciones en la EPO es el 5% (para 5 de cada 100 patentes concedidas se presenta oposición). Estas oposiciones terminan en la revocación total o parcial de la patente en 2 de cada 3 casos.

Por tanto, en la EPO:

P(conceder Y no válida)=0,05*2/3=3,3%.

opos

Si aceptamos que en la OEPM este porcentaje será mayor, por ejemplo, 3 veces más, tendríamos una probabilidad cercana al 10% (con la ley actual esta probabilidad la he estimado arriba en el 37%).

P(conceder|no válida) = P (conceder Y no válida)/P(no válida)=0,033/0,4=8%

Por tanto, el error tipo II se reducirá espectacularmente, pasando del 70% al 8%. Cuando se reduce el error de tipo II se dice que mejora la potencia del contraste.

Error tipo I

P(denegar|válida) = P (denegar Y válida)/P(válida)

P(válida) = 1-P(no válida)=60%

Para estimar P(denegar Y válida) partiré de nuevo de los datos EPO. En la EPO, se presentan unos 1000 recursos al año en la Cámara de Recursos contra la denegación de una patente europea. La Cámara desestima el 30% de los recursos y le da, en todo o en parte, la razón al solicitante el 70% de las veces.

boa

Por tanto, teniendo en cuenta que la EPO concede 65.000 patentes al año, tenemos que,en la EPO:

P(denegar Y válida) = 700/65000=1%

Suponiendo que en la OEPM esta probabilidad fuera, por ejemplo, 3 veces mayor tendríamos:

 P(denegar|válida) = P (denegar Y válida)/P(válida)= 0,03/0,6=5%

Con el proyecto de ley, la OEPM cometería un error de tipo I del 5% coincidente con la probabilidad de denegar una patente válida. Vemos que el error de tipo I ha aumentado ligeramente desde el 3% de la ley actual.

Conclusión

Los números aquí presentados no pasan de ser un divertimento, teniendo en cuenta las simplificaciones para estimarlos. Sin embargo, hay algo claro. Con el examen previo obligatorio se terminaría la aberración actual consistente en la imposibilidad que tiene la OEPM de evitar la concesión de muchas patentes de las que le consta su invalidez. Por ello, se puede afirmar con seguridad que disminuirá de manera clara la proporción de patentes concedidas que no cumplen los requisitos de patentabilidad.

Por supuesto, el examen previo no es la panacea: ni asegurará que todas las patentes concedidas sean válidas, ni que todas las patentes denegadas son invalidas, pero al menos la OEPM pasará de colador a filtro.

 


Probabilidad condicionada, teorema de Bayes y examen de patentes

10/03/2015

Introducción

En España, los solicitantes de patentes “disfrutan” de un sistema de patentes peculiar en el que el examen es opcional. Tras la elaboración del Informe sobre el Estado de la Técnica (IET) por parte de la OEPM y la publicación de la solicitud, los solicitantes deciden si quieren una patente con examen o sin examen. En la inmensa mayoría de los casos, los solicitantes optan por el procedimiento sin examen, más barato y que asegura la concesión de la patente con independencia del IET.  Precisamente, la pregunta que este artículo trata de contestar es ¿influye el resultado del IET en el procedimiento que elige el solicitante? Para ello intentaré conectar 2 mundos tan aparentemente alejados como la probabilidad condicionada y el sistema de patentes. Terminaré con una reflexión en relación con el debate sobre el examen previo en el proyecto de ley de patentes.

Probabilidad condicionada

P(B|A): La probabilidad de B condicionada por A nos informa sobre la probabilidad de que ocurra una cosa B sabiendo que también ocurre otra cosa A.

Por ejemplo:

B: el solicitante elige el procedimiento con examen

A: el IET es favorable, es decir, la OEPM no ha encontrado documentos anteriores que puedan comprometer la novedad o actividad inventiva de la solicitud de patente.

P(B|A) = la probabilidad de que el solicitante elija el procedimiento con examen, sabiendo que el IET es favorable.

BAYES

Teorema de Bayes

Lo inmediato es preguntarnos por las llamadas probabilidades totales a priori (¿qué probabilidad hay de que se pida examen previo?, ¿qué probabilidad hay de que el IET sea favorable?). El teorema de Bayes nos permite incorporar información, relacionando estas probabilidades a priori  con las probabilidades condicionadas a posteriori (¿qué probabilidad hay de que el informe haya sido favorable sabiendo que se ha pedido examen previo?).

La demostración gráfica es ilustrativa.

bayes2

bayes3

El sistema de patentes

Para tratar de manera numérica este asunto necesitamos estimar algunos datos. Para ello, considero como muestra representativa las decisiones de los solicitantes publicadas en el BOPI durante el mes de febrero de 2015. Veamos.

En dicho mes, 183 solicitudes fueron por el procedimiento sin examen y 29 solicitudes por el procedimiento con examen. Luego:

P(B) = P (pedir examen) = 14%

P(noB) = P (no pedir examen) = 86%

Usando INVENES, de este total de 212 solicitudes, 136 tuvieron un IET desfavorable (algún documento con categorías X o Y, que afectan a la novedad y/o actividad inventiva de la solicitud) y 76 tuvieron un IET favorable (sin documentos con categorías X o Y ).

P(A) = P (IET favorable) = 36%

P (noA) = P (IET desfavorable) = 64%

Podríamos estar tentados de decir que la probabilidad de que se pida examen y de que el IET sea favorable coincide con el producto de sus probabilidades

P(A)xP(B)= 0,36*0,14=0,05= 5%

Sin embargo, esto solo sería cierto cuando ambos sucesos (petición de examen y IET favorable) fueran independientes, es decir, cuando el hecho de saber que el IET es favorable no cambia la probabilidad de pedir examen.

A, B independientes <=> P(B|A)= P(B)

Intuitivamente ambos sucesos no son independientes. Por ejemplo, un investigador universitario (o la OTRI correspondiente) que reciba un IET negativo pero quiera tener una patente por motivos meramente curriculares, irá por el procedimiento sin examen.

En la muestra, para 12 de los 212 casos se pidió examen con IET favorable, por lo que:

P(B y A) = P (pedir examen y IET favorable) = 12/212=6%

Por tanto, en la muestra, vemos que P(B y A) es mayor que P(A)*P(B).

Ahora, respecto a las probabilidades a posteriori:

P(B|A)=P(B y A)/P(A) = 0,06/0,36 = 16%

Por tanto, la probabilidad de que el solicitante pida examen, dado que ha recibido un IET favorable (16%) aumenta ligeramente respecto a la probabilidad a priori de que el solicitante pida examen (14%).

Análogamente:

P(A|B)=P(B y A)/P(B) = 0,06/0,14= 43%

Por tanto, la probabilidad de que el IET sea favorable, dado que ha pedido examen (43%), aumenta considerablemente respecto a la probabilidad de que el IET sea favorable (36%).

Una reflexión

Actualmente se está discutiendo en el Congreso el proyecto de ley de patentes. El proyecto contempla el examen previo obligatorio y un sistema de oposición post-concesión.

En este sentido, con este sistema de oposición post-concesión, cuando el IET es favorable, ¿es razonable obligar al solicitante a pedir examen previo? La OEPM se va a limitar a confirmar su opinión escrita que acompaña al IET y va a conceder la patente. Eso sí, antes el solicitante habrá pagado más de 400 €.

Personalmente, me parece más razonable que en los casos en los que el IET es favorable se proceda directamente a la propuesta de concesión. Sobre todo, cuando es muy probable que los IETs favorables aumenten con la nueva ley porque los solicitantes se abstendrán de solicitar patentes para algo manifiestamente ya inventado.

 


Secreto industrial

04/03/2015

Introducción

Se analiza la protección del conocimiento mediante el secreto y sus ventajas e inconvenientes frente a la protección por patentes, así como su complementariedad con las patentes. Además, se exponen las principales formas para su explotación económica y, por último, se hace un repaso a la normativa aplicable.

¿Qué es un secreto industrial?

En un sentido amplio, por secreto industrial se puede entender la información no divulgada. Un término equivalente es el know-how. Por el hecho de mantener secreta la información, el poseedor del secreto obtiene y mantiene una ventaja competitiva.

– Información. Puede ser de carácter técnico (procedimiento de fabricación, formula de un producto) o comercial (lista de clientes, resultados de un estudio de marketing). Aquí nos centraremos más bien en el primer tipo.

– No divulgada. La información no es deducible por los expertos del sector (por ejemplo, mediante ingeniería inversa) y la organización conocedora de la información debe esforzarse en mantenerla secreta. Estos esfuerzos consisten, por ejemplo, en:

  • permitir el acceso exclusivamente a las personas que, dentro o fuera de la organización, necesitan acceder a ella y obligar contractualmente a estas personas a guardar secreto, mediante cláusulas de confidencialidad
  • almacenar la información en un lugar apropiado (por ejemplo, caja fuerte)
  • si se describe en un documento, marcarlo como “CONFIDENCIAL”

Ventajas e inconvenientes frente a la protección por patente

(+) Coste. Solicitar y mantener una patente es más caro que mantener secreta una información. Por ello, las PYMEs y emprendedores usan de manera más intensiva los secretos industriales que las grandes empresas.

(+) Duración. El secreto tiene una duración indefinida, mientras que las patentes duran, como mucho, 20 años.

(+) Divulgación. Las solicitudes de patente se publican a los 18 meses de la solicitud, por lo que daremos a conocer a nuestra competencia no solo el contenido técnico de la invención  sino también qué productos lanzaremos previsiblemente en el futuro y a qué mercados nos dirigimos. Si la solicitud no llega a concederse habremos revelado a nuestra competencia mucha información valiosa sin obtener nada a cambio.

(+) Materia protegible. Todo lo que es protegible por patente podría protegerse por secreto industrial, ya que, por definición, algo protegible por patente será nuevo y no habrá sido divulgado. Sin embargo, hay invenciones que no pueden protegerse como patentes por no cumplir algún otro de los requisitos de patentabilidad (actividad inventiva y aplicación industrial) o por, directamente, estar excluidas de la materia patentable (por ejemplo, los programas de ordenador como tales).

(-) Contenido del derecho. Mientras que la patente otorga un derecho de exclusión, es decir, el derecho a impedir que un tercero explote la invención protegida por la patente, en el caso del secreto, el propietario tendría  derecho a que el secreto no se explotara o no se revelara por un tercero pero solo si el tercero ha usado prácticas deshonestas (por ejemplo, robo, soborno, violación de contrato,…). Sin embargo, nada podría hacer si un tercero consiguiera la información legalmente por sus propios medios (por ejemplo, ingeniería inversa o llegando independientemente a la misma invención). Incluso, si ese tercero patentara lo que venía siendo su secreto no podrá usarlo sin su permiso, salvo que pudiera demostrar el uso previo.

(+) Infracción no detectable. La otra cara de la moneda de la ingeniería inversa se produce cuando no es posible averiguar si un producto ha sido producido mediante un procedimiento patentado. En ese caso, quizás sea más conveniente proteger la invención mediante secreto, ya que será difícil demostrar que se ha infringido la patente del procedimiento en cuestión.

(-) Ejercicio del derecho. La patente es un arma mucho más potente que el secreto en la resolución de conflictos, ya que puede resultar difícil probar que el tercero está usando el secreto, dado que el secreto puede no estar claramente delimitado, y ello sin revelar el propio secreto. Por ejemplo, las partes de un procedimiento judicial pueden verse en la necesidad de revelar, para lograr la tutela judicial pretendida, información confidencial que hasta la fecha se había decidido mantener en secreto,

Por supuesto, tampoco es trivial probar que una patente ha sido infringida, pero en este caso el alcance de la protección está delimitado por las reivindicaciones de la patente publicadas en un documento accesible de manera gratuita al público.

Complementariedad patente-secreto

En ocasiones se dice que la protección por secreto es contraria a la protección por patente. En realidad, patente y secreto no son formas de protección excluyentes sino complementarias. La mejor forma de proteger una invención en su conjunto es en tandem: la parte más general mediante patente y los detalles mediante secreto. El problema es encontrar el equilibrio entre:

  • revelar demasiada información en la patente, vaciando de contenido los secretos
  • revelar muy poca información en la solicitud de patente, haciendo que incumpla el requisito de suficiencia de la descripción.

Esta complementariedad se ha reforzado en EEUU con la reforma de su legislación en patentes,  al no ser ya la divulgación de la mejor forma de ejecutar la invención (best mode) ni causa de nulidad, ni requisito para acusar de infracción a un tercero.

Además, dado que las solicitudes de patente se publican a los 18 meses de la solicitud, el solicitante tiene normalmente ese tiempo para decidir si le conviene continuar la tramitación (y divulgar el secreto) o retirar la solicitud (y continuar la explotación mediante secreto). La retirada por este motivo se produce a menudo cuando el solicitante recibe un informe desfavorable de la correspondiente oficina de patentes.

Explotación económica de secretos

Aunque puede parecer paradójico, la protección legal del secreto comercial fomenta la transferencia de tecnología, la colaboración entre empresas y el empleo. En caso de no estar protegidos los secretos, no se establecería el marco de confianza adecuado para establecer relaciones entre organizaciones ni para contratar empleados.

La explotación de secretos industriales forma parte esencial de los contratos de franquicia.

Además,  muchos acuerdos de licencia de patente incluyen también cláusulas relacionadas con el know-how. En España, en el caso, de venta de la patente, el vendedor está obligado a revelar al comprador el know-how que posea y que resulte necesario para poder proceder a una adecuada explotación de la invención.

Además, a la licencia de know-how es aplicable el incentivo fiscal conocido como “patent box” (artículo 23 Ley Impuesto de Sociedades), por lo que de las rentas de su explotación solo se imputará el 40% en la base imponible. No obstante, la DG Tributos diferencia la licencia de know-how de los contratos de asistencia técnica (que no estarían incluidos en este incentivo independientemente de la denominación del acuerdo).

Normativa aplicable

El Acuerdo APDIC, en su artículo 39, define unos mínimos de protección para todos los países integrantes de la OMC:

Las personas físicas y jurídicas tendrán la posibilidad de impedir que la información que esté legítimamente bajo su control se divulgue a terceros o sea adquirida o utilizada por terceros sin su consentimiento de manera contraria a los usos comerciales honestos

Para recibir esta protección, la información deberá ser secreta, tener un valor comercial por ser secreta y que haber sido objeto de medidas razonables para mantenerla secreta.

En España, la Ley de Competencia Desleal, en su artículo 13, considera desleal

la divulgación o explotación, sin autorización de su titular, de secretos industriales o de cualquier otra especie de secretos empresariales a los que se haya tenido acceso legítimamente, pero con deber de reserva, o ilegítimamente, a consecuencia de espionaje o inducción a la infracción contractual

Las instituciones de la Unión Europea están trabajando en una Directiva de armonización de la definición del secreto industrial y de los medios para su protección.

Más información:

 


Presentación en el SME2015 sobre uso empresarial de la propiedad industrial

19/02/2015

De nuevo este año, dentro del Salón Mi Empresa  y en el contexto de Cevipyme, tuve la oportunidad de hacer una presentación sobre el uso empresarial de la propiedad industrial. Respecto a la del año pasado, la presentación se abre con un “mapa conceptual” de las modalidades más habituales (patente, marca, diseño), hay algunos ejemplos y recomendaciones nuevas y he preferido dejar fuera due diligence y no entrar en muchos detalles con el patent box. Los préstamos CDTI se han caído por causas ajenas a la voluntad del ponente.

Mi impresión personal es que este año había menos público tanto en la pista como en las gradas del P̶a̶l̶a̶c̶i̶o̶ ̶d̶e̶ ̶l̶o̶s̶ ̶D̶e̶p̶o̶r̶t̶e̶s̶ Barclaycard Center, quizás porque este año mi ponencia ha sido por la mañana. En cualquier caso, aquí tienen la presentación.

De las preguntas del público destacaría una relativa al uso de un título de propiedad industrial como aportación en especie (no dineraria) al capital social en la constitución de una empresa. En principio, no habría problemas (arts. 58 y ss Ley Sociedades de Capital):

  • Sociedades limitadas: En la escritura de constitución deberá constar la identificación de la patente, marca o diseño y la valoración en euros que se le atribuya, así como la numeración de las acciones o participaciones atribuidas. El aportante estará obligado a la entrega de la cosa objeto de la aportación en los términos establecidos por el Código Civil para el contrato de compraventa. Los fundadores responden solidariamente de la realidad y de la valoración de estas aportaciones no dinerarias.
  • Sociedades anónimas: Además de lo anterior, la aportación de una patente, marca o diseño habrá de ser objeto de una valoración por experto independiente designado por el registrador mercantil de turno.

Tema más complicado es el de la aportación de know-how.


Patentes y salud pública: hepatitis C

12/01/2015

Introducción

Se trata el caso del sofosbuvir, medicamento patentado y muy politizado en este año electoral que comienza. El asunto tiene bastante miga y no es conveniente aproximarse a él con una visión simplista, ya que se combinan numerosos aspectos muy especializados (investigación sanitaria, patentes, economía, ¿política?), por lo que es sumamente fácil meter la pata. Sírvanse de los comentarios si así fuera. Una  primera aproximación que a mí me ha gustado es la de “La Página Definitiva“.

¿Qué es el sofosbuvir?

El sofosbuvir es un medicamento para tratar la hepatitis C que permite conseguir una mayor tasa de curación con menos efectos secundarios y un menor tiempo de tratamiento.

Normalmente, la hepatitis C se hace crónica. Algunos se curan con los medicamentos ya existentes, aunque ciertos pacientes no toleran los efectos secundarios; en otros casos, la hepatitis C termina en cirrosis o cáncer de hígado. La solución en estos casos es el trasplante.

¿Quíen inventó el sofosbuvir?

Se puede decir que tiene dos padres. James Clark inventó el compuesto y Michael Sofía el profármaco. El profármaco se administra por vía oral y es metabolizado por las células del hígado (y solo las del hígado) resultando en el compuesto que inhibe la replicación del virus.

Michael Sofia ha recibido la mayor parte del mérito (de hecho, el nombre sofosbuvir fue escogido en su honor).

James Clark ha litigado sin éxito contra Pharmasset/Gilead para reclamar la propiedad de la patente del compuesto, por nulidad del documento por el que cedía los derechos sobre la invención laboral a Pharmasset.

En 2011, dos semanas después de que se presentaran espectaculares resultados de las pruebas con sofosbuvir, Gilead pagó 11000 millones de dólares por Pharmasset (y sus patentes). Esta cantidad se corresponde, aproximadamente, con la facturación anual de Gilead en 2013.

¿Cómo está protegido el sofosbuvir?

La OMS ha identificado 21 familias de patente, pero 2 patentes son las fundamentales: una de 2003 referida a la composición (Clark) y otra de 2007 referida al profármaco (Sofia).

La patente de 2003 está todavía en tramitación en la EPO. Otra patente de Idenix, un competidor, podría comprometer la novedad de esta primera patente si no se admitiera la reivindicación de prioridad. El problema es que Clark asignó la patente a una filial de Pharmasset en Barbados y el solicitante fue Pharmasset Ltd (de EEUU). .

La patente de 2007 ya ha sido concedida por la EPO y validada en España.

profarmaco

Patente del sofosbuvir en España

Las 19 familias de patentes restantes son principalmente procedimientos de fabricación del sofosbuvir o combinaciones con otros fármacos. Destaca entre ellas, la  patente sobre la combinación de sofosbuvir y ledipasvir. El ledipasvir es otro fármaco de Gilead que, administrado junto al sofosbuvir, parece ser especialmente efectivo en la variante (genotipo 1) de hepatitis C más común en los países desarrollados.

Estos son los primeros brotes verdes del evergreening para este fármaco: la estrategia de extender artificialmente el periodo de protección mediante la solicitud de nuevas patentes sobre el mismo compuesto con variaciones menores (forma de administración, combinaciones de fármacos).

Pero las patentes, por si solas, no permiten la explotación de la invención. En concreto, el artículo 57 de la Ley de Patentes establece que la explotación del objeto de una patente no podrá llevarse a cabo en forma contraria a la ley y estará supeditada a las prohibiciones o limitaciones establecidas legalmente. En este sentido, las patentes farmacéuticas precisan para su explotación una autorización de comercialización que, en el caso de la UE fue obtenida en enero de 2014 para el sofosbuvir y en noviembre de 2014 para la combinación sofosbuvir/ledipasvir.

Precisamente, como “compensación” por el tiempo durante el cual el titular de la patente no ha podido explotar la patente, surgieron los certificados complementarios de protección (CCP) en la UE. Se trata una especie de “prorroga” de la protección, que comienza a producir efectos cuando la patente caduca.

Siglas parecidas; nada que ver

La duración de esta prorroga se calcula como sigue:

Duración = fpa−fpp − 5 años

fpa = fecha 1ª autorización de comercialización en el espacio económico europeo.

fpp = fecha de presentación de la patente que se “prorroga”

En general, la duración no puede ser superior a  5 años y  no puede otorgar, junto con la patente y la autorización, un periodo de exclusividad superior a 15 años. No obstante, los productos con indicaciones pediátricas (parece que no es el caso del sofosbuvir) tienen propina y pueden llegar a los 5,5 años de duración y 15,5 años de exclusividad:

Exclusividad = fcad-max{fcon,fpa} + Duración <15 años

Para el sofosbuvir,

fpa = 16/01/2014; fpp = 26/03/2008; Duración =297 días < 5 años

fcon =21/05/2014; fcad=26/03/2028; max {fcon,fpa}=21/05/2014

Exclusividad = fcad-max{fcon,fpa} + Duración = 14,67 años < 15 años

En el cálculo se afina hasta el día, entre otras cosas porque muchos euros están en juego por cada día de duración. De hecho, a Gilead no se le va a hacer tarde porque ya han presentado la solicitud de CCP.

En definitiva, el sofosbuvir estará protegido en España, al menos, hasta el 17 de enero de 2029.

Pero una cosa es el compuesto (acido acetilsalicílico) y otra la marca con la que se comercializa (Aspirina). La protección por patente tiene fecha de caducidad, mientras que la marca es virtualmente inmortal.

En el caso del sofosbuvir, la marca con la que Gilead lo comercializa es Sovaldi, protegida en la UE mediante una marca comunitaria.

sovaldiAdemás, la combinación sofosbuvir/ledipasvir se comercializa bajo la marca Heparin Harvoni, también protegida por marca comunitaria.

¿La patente encarece el acceso a sofosbuvir?

Parece claro que sí. El precio al que vende Gilead el sofosbuvir es un precio de monopolista, en el que el precio es superior al coste marginal de producir el medicamento. Cuando la patente caduca y entran los genéricos en el mercado, el precio baja radicalmente hasta aproximarse al coste marginal.

patent_monopoly¿Cuanto se encarece el precio con la patente?

En condiciones de monopolio, el hecho de que Gilead no desarrollara el  fármaco no es relevante para determinar el margen que puede aplicar. Tampoco es relevante para el caso que Gilead se aproveche del conocimiento generado por el sector público (descubrimiento del virus, secuenciación de su genoma,…).

Cuestión distinta es si los fármacos deben ser patentables (en España no lo eran hasta hace relativamente poco) o si el sector público debe proteger activamente sus resultados de investigación (por ejemplo, patentando la secuencia de un virus y exigiendo licencias a todo quisqui que quiera desarrollar un tratamiento).

De lo que sí depende el precio que aplica Gilead es de cómo sea la demanda del mercado. Si la demanda es inelástica (D vertical en el gráfico), es decir, si el mercado demanda la misma cantidad independientemente del precio, el monopolista podrá aplicar un margen mayor que si la demanda es elástica (D horizontal).

Si contamos en la demanda unicamente a aquellos pacientes de hepatitis C que tienen ya cirrosis y/o cáncer y cuya vida está amenazada, el precio que estarían dispuestos a pagar a Gilead sería muy alto, posiblemente una buena parte de su patrimonio, por lo que la demanda sería inelástica pero se terminaría a un precio que puede que sea insuficiente para  Gilead.

El caso es que Gilead no se enfrenta directamente a la demanda del mercado sino que juega al poker con todos los gobiernos, para determinar hasta cuánto puede pagar el sistema sanitario de cada país. Por eso, los precios del sofosbuvir son diferentes según el país.

En España, el gobierno ha destinado 125 millones de euros para tratar a un máximo de unos 6000 pacientes (más de 20.000 €/paciente), encuadrados en  dos tipos de situaciones clínicas en las que existe necesidad de tratamiento:

A) Avanzado estado de la enfermedad o alto riesgo de mortalidad asociada sin alternativas terapéuticas.
– Pacientes en lista de espera de trasplante.
– Trasplantados
– Cirróticos
– Pacientes con contraindicaciones para tratamientos alternativos.
B) Existen alternativas terapéuticas, pero sofosbuvir se considera una opción con valor terapéutico añadido en base a eficacia y/o seguridad.
Por tanto, el gobierno reserva el fármaco a los pacientes más graves y no se administrará, en principio, a todos los pacientes. Sin embargo, Susana Díaz (PSOE) asegura que en Andalucía ningún enfermo de hepatitis C se quedará sin la medicación. Tomás Gómez (PSOE) ha recurrido en la Audiencia Nacional el posicionamiento de Sanidad, con la intención de asegurar que todos los enfermos de hepatitis C “que lo necesiten” reciban tratamiento (pero no aclara cuáles lo necesitan).

¿Con qué cartas juegan los gobiernos?

Los gobiernos cuentan con la flexibilidad que su sistema legal de patentes permita. En el caso de España, actualmente, son basicamente dos:

Las licencias obligatorias. Según el artículo 90 de la Ley de Patentes, el Gobierno por Real Decreto podrá someter en cualquier momento una patente ya otorgada a la concesión de licencias obligatorias. Se considerará que existen motivos de interés público cuando la iniciación, el incremento o la generalización de la explotación del invento, o la mejora de las condiciones en que tal explotación se realiza, sean de primordial importancia para la salud pública.

Las consecuencias son que el Gobierno autorizaría a un laboratorio para producir sofosbuvir al precio que establezca el Gobierno y pagaría a Gilead un porcentaje de este precio en concepto de licencia. Esta carta la han jugado ya varios países (por ejemplo, India con el Nexavar o Ecuador con el ritonavir).

Nótese que para la ley lo importante para la salud pública no es el precio sino la explotación, por lo que la figura está pensada realmente para aquellos casos en los que el titular se niega a abastecer al mercado nacional.

Beatriz Becerra, europarlamentaria de UPyD, ha pedido al gobierno que emita una licencia obligatoria, para atender a todos los afectados por la hepatitis C, “pasando a la historia” como el primer país europeo que hace uso de esta figura. Ha dirigido también una pregunta a la Comisión Europea sobre esta posibilidad:

P: ¿Qué posición tomaría la Comisión si un Estado miembro decidiera emitir una licencia obligatoria y fabricar genéricos de sofosbuvir?

R: La expedición de una licencia obligatoria se rige por la legislación de los Estados miembros de la UE. El papel potencial de la Comisión consistiría, por tanto, en evaluar si las licencias obligatorias están en consonancia con las obligaciones internacionales de la Unión Europea, entre ellas el Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (ADPIC), que contiene elementos importantes a este respecto.

– La expropiación por causa de utilidad pública o interés social, según el artículo 73 LP. La expropiación podrá hacerse para que la invención caiga en el dominio público o para que sea explotada en exclusiva por el Estado, siendo en este caso, el titular  de la patente. La utilidad pública o el interés social será declarado por la Ley que ordene la expropiación, fijándose el justiprecio según lo establecido en la Ley de Expropiación Forzosa.

Podemos pidió la expropiación de la patente. Según la noticia, Pablo Iglesias dijo que esa opción está recogida en la convención de Doha de la Organización Mundial de la Salud. Si se refiere a la Declaración de Doha de la Organización Mundial del Comercio, no aplica porque esta declaración se refiere a la posibilidad de que España fabricara para exportar las medicinas a un tercer país poco desarrollado, que hubiera concedido licencias obligatorias pero no tuviera la capacidad interna de producir el fármaco. Monedero es más coherente y encuentra la justificación a la expropiación en la propia Constitución Española.

He oído campanas

En cualquier caso, tanto una figura como otra son territorios inexplorados de la ley que no son gratis para el país: hay que valorar la patente para saber cuál es su precio de mercado (justiprecio) o cuanto valdría una licencia para abastecer a la población en los términos pretendidos por el gobierno. Ambas figuras se mantienen básicamente igual en el proyecto de ley de patentes.

Diferentes cartas, diferentes precios. El índice Sovaldi

En esa partida de poker simultánea, Gilead sabe que hay países que no van de farol. Por eso ha licenciado ya el sofosbuvir a 7 laboratorios indios que abastecerán a este país y a otros 91,incluyendo Egipto (aquí sí que viene más a cuento la Declaración de Doha). El precio del tratamiento en India será de 1200$.

En el caso de España, resulta poco creíble que un estado miembro de la UE tenga intención de jugar sus cartas, teniendo en cuenta que la UE está negociando el TTIP, un megatratado de libre comercio con EEUU (Gilead es una compañía estadounidense). La propia Comisión Europea ha publicado un documento en el que reconoce que este  tratado puede suponer mayores precios para los nuevos productos farmacéuticos en la UE.

ttip

En Francia, con un precio del Sovaldi muy similar al español, también hay políticos que han nombrado las licencias obligatorias.

De manera similar al índice Big Mac, que supuestamente está relacionado con la capacidad de compra, podríamos crear un índice Sovaldi. A partir del precio del tratamiento en cada país, el índice reflejaría, en parte, la capacidad de compra y, en parte, el riesgo-país que la industria farmacéutica asigna a cada país. Valores altos reflejarían alta capacidad de compra combinada con baja probabilidad de que el gobierno licencie obligatoriamente la patente o la expropie:

sovaldi_index


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