Ayudas públicas

14/08/2014

Introducción

Con las ayudas públicas se cierra este serial dedicado a los aspectos empresariales de la PI. Todas las ayudas que conozco están relacionadas con patentes. Si conocen alguna más, sírvanse de los comentarios.

Subvenciones OEPM

Desde 2006 la OEPM concede subvenciones para fomentar la solicitud de patentes y modelos de utilidad en el extranjero, es decir, para la internacionalización de la protección. A partir de 2010, la OEPM concede también subvenciones para el fomento de la solicitud de patentes y modelos de utilidad nacionales (ante la propia OEPM). Estas subvenciones están reguladas por la correspondiente Orden de Bases y, hasta el momento, se convocan anualmente en el segundo trimestre del año. Tomando como referencia la convocatoria de 2014, el crédito presupuestario y la demanda de ayudas suele ser  mucho mayor para las solicitudes en el exterior.

  • Fomento de solicitudes en el extranjero, que deberán tener la prioridad de una solicitud anterior ante la OEPM. Esta solicitud anterior puede ser una patente o modelo de utilidad nacional  o una solicitud europea o PCT presentada ante la OEPM. Por tanto, los solicitantes que presenten su patente europea  ante la EPO sin prioridad española no podrán beneficiarse de esta subvención. Los beneficiarios pueden ser personas físicas y personas jurídicas privadas residentes en España. La intensidad de la ayuda es del  70%, en general, y del 80% para PYMEs y personas físicas. El importe máximo de la ayuda por beneficiario es 60.000€ (65.000€ paraPYMEs y personas físicas). Se subvenciona:
    • la traducción de la solicitud en español a un idioma extranjero
    • en general, las tasas de búsqueda, examen y concesión en otras Oficinas.
    • en el caso de una solicitud europea, además, las anualidades o la validación en el extranjero.
    • en el caso de una solicitud PCT, las tasas de solicitud, búsqueda y examen, si la OEPM ha actuado, respectivamente, como Oficina Receptora (RO), Búsqueda (ISA) o Examen (IPEA).
  • Fomento de solicitudes nacionales (ante la OEPM) de patentes y modelos de utilidad. Las solicitudes deben haber sido publicadas. Los beneficiarios pueden ser PYMEs y personas físicas de nacionalidad española. La intensidad de la ayuda es del  90%.El importe máximo de la ayuda por beneficiario es 60.000€ (65.000€ para PYMEs y personas físicas). Se subvenciona:
    •  la tasa de solicitud (ambas modalidades)
    • la tasa del informe sobre el estado de la técnica (solo en patentes).

Préstamos CDTI (INNTERNACIONALIZA)

INNTERNACIONALIZA financia las actuaciones derivadas de un plan estructurado de internacionalización, con objetivos empresariales bien definidos y un plan de trabajo coherente.

Los beneficiarios pueden ser PYMEs españolas, siendo el mínimo presupuesto financiable de 75.000 € y la máxima intensidad de la ayuda del 75%. Aparte del asesoramiento para la internacionalización (homologaciones, certificaciones, estudios de mercado, …), estos préstamos financian la internacionalización de la propiedad industrial. Algunos de los costes financiables son los siguientes:

  • Redacción de la solicitud
  • Traducciones de la solicitud
  • Defensa administrativa del derecho (p.e. oposición en la EPO)

Estas ayudas son incompatibles con subvenciones OEPM para los mismos costes subvencionables

La ayuda contempla un tramo no reembolsable del 5% y un préstamo por el resto de la ayuda a Euribor+0,1% y 3 años de carencia.


Fiscalidad: contabilidad e incentivos

13/08/2014

Introducción

Capítulo especial en el serial merece el tema de la fiscalidad. Por una parte, se verá cómo se deben contabilizar activos intangibles y, por otra, qué incentivos fiscales existen en relación con la explotación económica de intangibles.

Foto de phillip en Flickr BY-ND

Contabilidad

El punto de partida debe ser la resolución del Instituto de Contabilidad y Auditoría de Cuentas, por la que se dictan normas de registro, valoración e información a incluir en la memoria del inmovilizado intangible (BOE 03/07/2013). No obstante, antes hay que recordar las definiciones de activo e inmovilizado intangible:

Activos: bienes, derechos y otros recursos controlados económicamente por la empresa, resultantes de sucesos pasados de los que se espera obtener beneficios o rendimientos económicos en el futuro.

Inmovilizado intangible: activo no monetarios sin apariencia física susceptible de valoración económica. Además, debe ser identificable, en el sentido de ser, o bien, separable (susceptible de ser separado de la entidad y ser objeto de negocios jurídicos), o bien, surge de derechos legales o contractuales.

La resolución del ICAC prevé 5 rúbricas en el inmovilizado intangible: Investigación y Desarrollo; Propiedad Industrial; Propiedad Intelectual; Derechos de traspaso; Aplicaciones informáticas.

La valoración inicial será diferente si el activo se produce en la empresa o se adquiere.

-coste de producción:

Se pueden computar dentro del activo intangible los materiales, servicios, salarios y honorarios aplicados a la generación del activo. Sin embargo, no se pueden computar gastos de formación, publicidad, promoción y gastos indirectos. Por tanto, en principio no se pueden computarlos gastos de promoción y publicidad como valor contable de una marca creada por la empresa.

En patentes, los gastos de desarrollo (no los de investigación) se podrán activar en la rúbrica de “Propiedad Industrial” cuando se obtenga la patente.

-precio de adquisición:

En este caso, la valoración es más inmediata. El activo se dará de alta por el precio pagado. No obstante, en combinaciones de negocios (fusiones y adquisiciones) el valor razonable vendrá dado por:

- método basado en el mercado (transacciones recientes entre partes no vinculadas)

- otros métodos de valoración (descuento de flujos, coste de reposición)

Amortización

Hay que distinguir entre los activos según su vida útil sea indefinida o definida:

-Vida útil indefinida (marcas, secreto): el activo no se amortiza, pero se debe analizar anualmente el posible deterioro.

-Vida útil definida (patentes, diseños): el activo se amortiza según una base que refleje el patrón de consumo de los beneficios inherentes al activo.

Incentivos fiscales

El principal incentivo es el conocido comúnmente como “patent box”, consistente en la reducción de las rentas procedentes de determinados activos intangibles en el Impuesto de Sociedades. Dentro de estos activos intangibles están derechos registrados como las patentes (nacionales o extranjeras) y también derechos no registrados (know-how). Fuera del incentivo se quedan las marcas y  la propiedad intelectual. Este incentivo es especialmente popular entre los grupos de empresas, donde una empresa del grupo es la propietaria de los activos intangibles y los licencia al resto de empresas del grupo.

Dentro y fuera de la caja

La renta es la diferencia entre los ingresos y los gastos procedentes de la cesión o transmisión del activo intangible y se integrarán en la base imponible en un 40% de su importe.

Dentro de los negocios jurídicos posibles, la cesión se corresponde con la licencia y las partes pueden estar vinculadas, mientras que la transmisión se corresponde con la venta y las partes no pueden estar vinculadas. En cualquier caso, debe existir un contrato.

La empresa licenciante/vendedora debe haber contribuido a la creación del activo al menos en el 25% de su coste y debe tener los registros contables adecuados sobre los ingresos y gastos que determinan la renta. En cualquier caso, si el activo intangible está fuera de balance, la renta se estimará en el 80% de los ingresos.

La empresa licenciataria/compradora no debe residir en un paraíso fiscal situado fuera de la UE.

La empresa licenciante/vendedora puede solicitar a la Dirección General de Tributos acuerdo previo sobre la calificación de activos y la valoración de ingresos y gastos.

Ejemplo intragrupo

Supongamos un grupo formado por una “Empresa A” (que se encarga de la I+D y es la titular de una patente) y una “Empresa B” (que se encarga de la producción y venta de un producto que incorpora la tecnología patentada).

La Empresa A  licencia la patente a la Empresa B. El contrato de cesión del derecho de uso contempla unos pagos por ello (1M€/año).

En el balance de la Empresa A la patente figura por un valor de 2M€ (vida útil 20 años; amortización lineal). Las ventas de la Empresa B fueron de 5M€.

ejemplo_patentbox

Lógicamente, al grupo le interesa que los “royalties” que “paga” la “Empresa B” sean altos, pero estarán limitados por la valoración que se haga de la patente mediante el método del mercado, es decir, comparando la licencia con transacciones similares entre partes no vinculadas.

Más información


Due diligence

12/08/2014

Introducción

El serial avanza con ritmo trepidante, cual autobús de “La Requenense”, hacia el final de su segunda temporada.

En este capítulo  se explicará lo que es la due diligence (“diligencia debida”) y su relación con los negocios jurídicos sobre activos intangibles. Como siempre, los comentarios son bienvenidos.

Foto de alfathir CC BY-NC-SA

Due diligence

Se puede definir como el proceso de recopilación de  información relevante sobre el valor y los riesgos de un activo intangible, en el contexto de un negocio jurídico sobre el mismo (compraventa, licencia, hipoteca,..).

Mediante la “due diligence”, el “comprador” (cesionario, licenciatario, banco, inversor) podrá gestionar el riesgo (“saber lo que está comprando”) y tener argumentos de negociación (a la baja) del precio. En el caso del “vendedor” (cedente, licenciante, titular), usará la “due diligence” para maximizar el precio y la probabilidad de venta.

En el curso de este proceso el comprador (o los expertos subcontratados con él bajo un acuerdo de confidencialidad) comprobará, por ejemplo, lo siguiente:

- ¿Posee realmente el vendedor el activo intangible? Si no lo posee, ¿tiene una licencia para usarlo?

- ¿Ha tomado el vendedor los pasos necesarios para proteger su activo intangible?

- ¿Dónde se ha solicitado protección? ¿Las solicitudes están concedidas o todavía en tramitación?

  • En el caso de patentes, ¿los informes de búsqueda son favorables?
  • En el caso de marcas, ¿se han presentado oposiciones?

- En el caso de secretos industriales, ¿se han firmado los acuerdos de confidencialidad necesarios (p.e. con los empleados, en las ofertas comerciales)?

- ¿Hay alguna carga sobre el activo intangible?: copropiedad, subcontratación, hipoteca, acciones judiciales/administrativas de nulidad,…

- ¿Hay algún otro activo intangible no controlado que pudiera interferir? ¿Se podría infringir algún derecho de terceros mediante la explotación del activo?

Para el “vendedor” es importante realizar una “due diligence” previa al comienzo de la negociación para mejorar las posibilidades de concluir la venta y optimizar el precio. En este sentido, si el “vendedor” no realiza una “due diligence” y el “comprador” descubre, por ejemplo, que el “comprador” no es titular al 100% del activo, aquel tendrá pocos argumentos para evitar una importante revisión a la baja del precio y es posible que la transacción se retrase (hasta que se obtenga el consentimiento del copropietario) o que nunca se realice.

“Hecho, pero todavía tengo que hacer la ‘due diligence'” Foto de Leepaxton CC-BY-SA

Más información

IP due diligence: assessing value and risks of intangibles European IPR Helpdesk
Due diligence in transactions involving IP Shapiro LLP

Negocios jurídicos

11/08/2014

Introducción

Continúa el serial sobre los aspectos empresariales de la PI con los negocios jurídicos. En esta segunda temporada se trata la  PI como objeto del derecho de propiedad. En este primer capítulo se exponen los principales negocios y se deja para una posterior entrada el tema de la ‘due diligence’. Se tratará el tema desde un punto de vista formal, pero hay que tener presente que tras los negocios jurídicos está siempre presente la valoración de la PI objeto del negocio.

Mi dominio de la materia no es precisamente alto, por lo que agradeceré cualquier corrección en los comentarios.

Ask the kid lawyers

Propiedad industrial, propiedad intelectual

En el caso de la propiedad industrial, el registro es constitutivo del derecho (patente, marca o diseño) y  los negocios jurídicos sobre ellos tendrán que ser inscritos en la OEPM para que surtan efectos frente a terceros de buena fe.

Sin embargo, el registro de propiedad intelectual tiene carácter meramente declarativo. No obstante, salvo prueba en contra, se presume que los derechos inscritos existen y pertenecen a su titular en la forma determinada en el asiento respectivo.

Cotitularidad

Las patentes, marcas y diseños son indivisibles, aunque pueden pertenecer en común a varias personas (comunidad de bienes). De manera similar, los derechos de propiedad intelectual sobre una obra que sea resultado unitario de la colaboración de varios autores corresponden a todos ellos.

El régimen de cotitularidad es el previsto por defecto en Horizonte 2020 para el foreground (los resultados).

Transmisión

Tanto la propiedad industrial como la intelectual son tranmisibles mortis causa, pero nos ocuparemos aquí exclusivamente de la transmisión inter vivos.

En propiedad industrial, la transmisión  implicará la compraventa de la patente, marca o diseño y un verdadero cambio de titular. En muchos casos, la transmisión irá ligada a la transmisión o liquidación de la empresa. A continuación, algunas precisiones según la modalidad:

  • Patentes. Quien transmite está obligado a poner a disposición del adquirente el know-how que posea y que resulte necesarios para poder proceder a una adecuada explotación de la invención. Por otra parte, se presume mala fe cuando no incluya en el contrato la mención a los informes sobre la patentabilidad de la invención de que disponga o le conste su existencia.
  • Marcas. En general, la transmisión de la empresa  implicará la de sus marcas, salvo que exista pacto en contrario.

Por contra, en el caso de la propiedad intelectual, la transmisión es en realidad una cesión de los derechos y no puede decirse que haya un cambio en la propiedad del derecho. La cesión quedará limitada al derecho o derechos de explotación cedidos, a las modalidades de explotación expresamente previstas y al tiempo y ámbito territorial que se determinen.

Licencia

Mediante la licencia, el titular del derecho (el licenciante) autoriza a un tercero (el licenciatario) a que hago algo que, sin licencia, infringiría el derecho. Normalmente, recibirá como contraprestación un canon (también llamado regalías o royalties). En general, una empresa en funcionamiento preferirá mantener la propiedad del activo mediante una licencia a transmitirlo. Algunos ejemplos de licencia:

  • Comercialización de la invención patentada, con las precisiones sobre el know-how y la mala fe mencionadas más arriba.
  • Uso de la marca registrada o de secretos industriales, típicamente incluido en un contrato de franquicia.
  • Licencias Creative Commons, en el caso de propiedad intelectual.

La  licencia puede ser exclusiva o no-exclusiva. Si es no-exclusiva, el propietario podrá conceder licencias a otras personas y explotar por sí mismo la invención. Sin embargo, la licencia exclusiva impide el otorgamiento de otras licencias y el titular sólo podrá explotar la invención si en el contrato se hubiera reservado expresamente ese derecho. Lógicamente, las licencias exclusivas son más valiosas. Además, en el caso de las patentes, una licencia exclusiva legitima al licenciatario para emprender acciones legales por infracción de la patente.

Hipoteca (mobiliaria)

El activo se usa como garantía de un préstamo. La modalidad más susceptible de ser hipotecada es la marca.

La hipoteca mobiliaria debe constar en escritura pública y sólo será oponible a terceros una vez inscrita en el Registro Mercantil y Bienes Muebles de Madrid. En el caso de la propiedad industrial, una vez inscrita la hipoteca, se notificará de oficio a la OEPM, para su anotación en el Registro de Patentes, Marcas o Diseños.

Más información

Transmisión

Licencia


Aspectos económicos: Herramientas de valoración

08/08/2014

Introducción

Con el análisis de algunas herramientas para la valoración de activos intangibles se cierra la primera “temporada” de la serie “Aspectos económicos de la PI“. En esta primera temporada se ha tratado el tema de la valoración: aspectos generales, métodos y, ahora, herramientas. La serie continuará con una segunda temporada dedicada a los distintos “Negocios jurídicos” que se pueden realizar con PI (compraventa, licencia, hipoteca,…).

La primera herramienta es el valorador

Todavía no se ha diseñado una caja negra que reciba como entrada el número de publicación de una  marca y los CIFs de las partes y emita un inf0rme incuestionable que afirme “El valor razonable de esta marca para una transacción entre estas partes es X €”.

No confundir con el “patent-box”

Por tanto, parece que experiencia en valoración, conocimientos sobre PI y sentido común serán herramientas indispensables con las que tendrá que contar el valorador. Un par de ejemplos:

  •  en valoraciones de empresas por descuento de flujos de caja es común estimar los flujos de caja en los próximos años (5, por ejemplo) y asumir que la empresa crecerá a una tasa anual determinada a partir del año 5. Con ello, se consigue calcular el valor residual de la empresa después del año 5. Esta práctica podría  usarse en la valoración de marcas (asumiendo que se renuevan indefinidamente) o de secretos industriales (asumiendo que nadie va a descubrir el secreto), pero no tendría sentido en el caso de patentes, modelos de utilidad y diseños (caducan y tienen una vida útil limitada).
  • en el contexto de una valoración para licencia el activo intangible es habitual usar la “regla de 25%“:  el licenciante – propietario del activo- se queda con el 25% del beneficio del licenciante (o en su defecto del 5% del volumen de ventas). Usar estos porcentajes como referencia puede ser útil, pero no pueden ser válidos para todo tipo de activos y situaciones.

El mandamiento del 25%

Veremos a continuación algunas otras herramientas, de tipo informático, que podrán ayudar al valorador.

La hoja de cálculo

Cualquier cálculo, por sofisticado que sea, en relación con la valoración por métodos cuantitativos de un activo intangible puede hacerse con Excel (o cualquier otra hoja de cálculo). En Internet se pueden encontrar hojas de cálculo que pueden servir de “inspiración”, tanto de propósito general (MyPatent, FITT) como específicas (Milken-patentes biotecnológicas por descuento de flujos de caja).

Herramientas para métodos cualitativos (evaluación)

Algunas Oficinas de PI proporcionan este tipo de herramientas de manera gratuita. Destacaremos las siguientes:

  • IP Score (EPO). Valoración cualitativa y cuantitativa de patentes y proyectos I+D. Se trata de una aplicación basada en MS Access que incluye 40 indicadores de valoración. Además, incorpora un módulo financiero cuantitativo que proporciona una estimación rápida del valor actual neto de una patente o de una cartera de patentes. La OEPM ofrece una versión gratuita en español.

IP Score

  • IP Evaluation (DKPTO). Valoración cualitativa de patentes, marcas y diseños. Herramienta proporcionada gratuitamente por la Oficina Danesa dentro de su portal dedicado a la comercialización de derechos de PI (ip-tradeportal).

    IP Evaluation

 

 


Aspectos económicos: Métodos de valoración

07/08/2014

Introducción

Se continúa la serie de artículos dedicados a los aspectos económicos de la PI y en particular a la valoración con el tema de los métodos de valoración de activos intangibles. Si el resultado de aplicar el método conduce a una cantidad monetaria estaríamos ante un método cuantitativo. Por el contrario, si el método es cualitativo su resultado no será una cantidad y estaremos más bien ante una evaluación del activo intangible. El método de valoración que se use deberá ser coherente con la finalidad de la valoración. En cualquier caso, la utilidad del método estará condicionada por el sentido común y la experiencia del valorador.

“Aquí, valorando una patente.”

Métodos cuantitativos A continuación se enumeran y esbozan algunos de los métodos cuantitativos más importantes. El orden en el que se presentan no está relacionado con su bondad.

A) Método basado en el coste. Debe emplearse cuando la finalidad de la valoración es contable y tiene la ventaja de su facilidad de cálculo.

  • Si la empresa ha comprado el activo, se valora por el precio pagado.
  • Si la empresa ha producido el activo, los costes que la empresa deberá imputar serán los costes directos en los que haya incurrido para producirlo (materiales, salarios, tasas y honorarios para el registro). Otra posibilidad en este caso es valorar estimando los costes de reposición: ¿cuánto costaría reponer el activo por otro de las mismas características?

Sin embargo, más allá de este uso contable, su utilidad es cuestionable por varias razones. En primer lugar, refleja la versión contable del pasado del activo intangible, pero nada nos dice sobre las expectativas futuras que sobre el activo pueda tener un tercero, es decir, cuánto pagaría un tercero por comprar o licenciar el activo. Por otra parte, no tiene en cuenta el hecho de que los activos intangibles son, en general, únicos e insustituibles. Así, por ejemplo, no tiene sentido “reponer” una patente porque ya no sería nueva y por tanto no podría crearse de nuevo. . Por último, aunque dos marcas hayan costado lo mismo (simplificando, las tasas de registro), sería muy arriesgado concluir que valen los mismo.

Los activos intangibles suelen ser únicos.

B) Método basado en el mercado. El valor se estima a partir del precio pagado en una transacción sobre un activo similar entre partes no vinculadas. El método encuentra su utilidad principal en el ámbito fiscal, para la determinación del valor normal de mercado en operaciones intra-grupo, en el contexto del incentivo fiscal “patent box”.

La posible aplicación del método depende de la posibilidad de identificar activos similares que hayan sido objeto de una transacción y obtener información sobre el importe de la transacción. Para ello se pueden consultar cuentas anuales, decisiones judiciales y bases de datos especializadas como, por ejemplo, la de LES España-Portugal. En cualquier caso, cuanto más “único” sea el activo intangible a valorar, menos recomendable es la valoración por este método, ya que el activo similar más cercano será, en realidad, muy distinto.

C) Método de descuento de flujos de caja. El valor coincidiría con  los flujos de caja que se prevé obtener en el futuro por el uso comercial del activo intangible, descontados a una tasa apropiada.

En general, se tratará de los flujos de caja (cobros y pagos, entradas y salidas de dinero) resultantes de la explotación del activo. El uso de este método está bastante extendido y es normalmente aceptado, sobre todo, en el contexto de una posible inversión de una ronda de financiación.

D) Método relief-from-royalty. Similar al anterior, aunque no se descuentan flujos de caja, sino los hipotéticos ahorros que la empresa obtiene por ser propietaria del activo y no tener que licenciarlo. Se emplea habitualmente en la valoración de marcas.

Normalmente los ahorros se estiman como un porcentaje, correspondiente al hipotético royalty, sobre los cobros asociados específicamente con el intangible valorado.

Amiguiños sí, pero la vaca por lo que vale.

E) Método “con/sin”. El valor sería la diferencia entre el valor de la empresa con el activo y sin el activo. En el caso de una marca, sería la diferencia entre el valor de la empresa con marca y el de otra empresa análoga que vendiera productos sin marca (genéricos o marcas blancas) y esta diferencia vendría determinada por:

(+) Precio extra (respecto a una marca blanca)

(+) Volumen ventas extra (respecto a una marca blanca)

(-) Gastos diferenciales debidos a la marca.

F) Metodo basado en opciones. Asimila la valoración de un activo intangible con la valoración de una opción de compra (call option). Aunque la norma UNE 16008 de transferencia de tecnología afirma que es el más fiable,  pero que en realidad es es muy poco utilizado por su complejidad.

Métodos cualitativos (evaluación). Dentro de este grupo irían todos los métodos que se basan en el análisis de  indicadores que idealmente cubran todos los aspectos relacionados con el valor del activo: legales, tecnológicos, de mercado, etc.

Normalmente, el método se implementa a través de un formulario en el que hay que valorar el activo en una escala (por ejemplo,  del 1 al 10) en relación con los indicadores relevantes. El resultado será normalmente un perfil del activo, destacando sus aspectos fuertes y débiles en función de la evaluación efectuada.

Este tipo de métodos son empleados, sobre todo, para apoyar el proceso de toma de decisiones internos en la empresa sobre el activo intangible (por ejemplo, ¿tiene sentido renovar esta marca?, ¿internacionalizamos esta patente?)

Más información. Se recomiendan los siguientes materiales:

- Norma UNE 16008:2012. Gestión de la I+D+i: Transferencia de tecnología (AENOR)

- Fact Sheet IP Valuation. European IPR Helpdesk.

- Valoración de marcas e intangibles. Pablo Fernández (IESE)

- Por qué contar con una adecuada valoración de la marca: fines, medios y casos. Sergio Larreina (PONS)

- La licencia de tecnología: métodos de valoración e instrumentos contractuales en el sector biotecnológico. Miguel Mulet (Genetrix)

 

 

 


Aspectos económicos de la PI: Valoración

06/08/2014

Introducción

Como si de un culebrón de verano se tratara, comienzo una serie de artículos sobre los aspectos económicos de la PI.  Empezaré por la valoración y en este primer artículo destacaré la importancia que tiene en toda valoración tener claro para qué se hace y quién la hace acompañándolo de casos reales y recientes.

En las siguientes entradas sobre valoración, trataré los diferentes métodos de valoración y las aplicaciones informáticas gratuitas disponibles.

El culebrón del verano

La valoración: ¿Para qué se hace? ¿Quién la hace?

En la valoración de un activo intangible es muy importante considerar “para qué” se quiere determinar el valor y “quién” está haciendo la valoración.

“para qué” se quiere determinar el valor.

Las finalidades pueden estar relacionadas con el activo en sí o con la empresa propietaria.

Finalidades relacionadas con el activo en sí:

  • vender o licenciar el activo. Oryzon Genomics, una empresa biotecnológica catalana, concluyó un acuerdo con Roche por 21 M€ que incluía la licencia de 2 familias de patentes relacionadas con una molécula candidata a ser utilizada en el tratamiento de un tipo de leucemia.
  • obtener financiación ofreciéndolo como garantía. Esta práctica es más habitual de lo que pudiera parecer y tiene una incidencia destacada en el sector agroalimentario. Por ejemplo, Calvo obtuvo más de 25 M€ hipotecando su marca y SOS cerró un acuerdo de financiación con varias entidades bancarias por más de 800 M€ ofreciendo, entre otras garantías, las marcas Carbonell y Koipe.
  • activarlo en el balance y amortizarlo después.
  • aprovechar un incentivo fiscal, en particular el “patent box“.
  • determinar los daños en un proceso judicial o de arbitraje. Uno de los criterios que la Ley de Patentes prevé para determinar los daños y perjuicios por infracción de una patente es considerar la cantidad que el infractor hubiera debido pagar al titular por la concesión de una licencia que le hubiera permitido llevar a cabo su utilización conforme a derecho. Este criterio, conocido como regalía (royalty) hipotética, se aplicó para fijar en 2,8 M€ la indemnización que Ros Roca pagó a Envac, una empresa sueca, por infringir su patente sobre un sistema de recogida de residuos. Para valorar los daños se determinó que si Ros Roca hubiera solicitado y obtenido de Envac una licencia sobre la patente, el precio de la licencia habría sido el 20% de las ventas de sistemas que incorporasen la tecnología patentada por parte de Ros Roca.

Finalidades relacionadas con la empresa propietaria

  • liquidación de la empresa propietaria. Taurus ofreció 2,5 M€ por todos los activos de la división de electrodomésticos del Grupo Cegasa:  0,75 M€ por las existencias y 1,5 M€ por los activos intangibles destacando la marca “Solac“.
  • fusión o adquisición de la empresa propietaria.

“quién” hace la valoración.

Normalmente podremos identificar dos partes  y cada una tendrá un punto de vista y unas expectativas distintas respecto a la valoración del activo. Así, en el caso de:

  • una venta o licencia, la empresa propietaria del activo y el comprador o licenciatario.
  • una hipoteca mobiliaria, la empresa propietaria y el banco.
  • una ronda de financiación, la empresa propietaria y el inversor (“business angel”, capital riesgo). En el programa de TV “Dragons’ Den“, los emprendedores presentan sus  innovadoras ideas de negocio a un panel de inversores (los Dragones) y piden una cantidad de dinero a cambio de un porcentaje del negocio (por ejemplo, el 10%). Si su presentación es convincente, los inversores les ofrecerán esa cantidad de dinero, pero a cambio normalmente de un porcentaje mayor del negocio (por ejemplo, el 40%). Dado que la mayor parte de los activos de la empresa son intangibles, los diferentes porcentajes ofrecidos por emprendedor e inversor reflejarán su diferente valoración de los mismos.

  • un problema fiscal o contable, la empresa y la Administracion. Pescanova maquilló sus cuentas anuales valorando contablemente su propia marca en más de 300 M€. El administrador concursal designado por la CNMV la valoró en menos de 100 M€.
  • un conflicto judicial, la empresa demandante y la demandada. Fractus, una empresa española de base tecnológica, es la titular de varias patentes sobre antenas fractales para dispositivos móviles. Además de fabricar las antenas, Fractus ha hecho valer sus patentes frente a numerosos fabricantes globales, consiguiendo licenciar sus patentes a numerosos fabricantes obteniendo importantes ingresos. Sin embargo, con Samsung no fue posible un acuerdo y el conflicto se resolvió en los tribunales de EEUU. En el proceso judicial, Fractus valoró los daños en, al menos, $0.40 por teléfono móvil, mientras que Samsung  los valoró en, como mucho,  $0.011 . Finalmente el jurado concedió daños por $0.355 y el tribunal terminó fijándo la indemnización en  41 M$.

Por último, la valoración puede hacerse con medios propios o ajenos. Si la valoración se hace con medios propios, será necesario constituir un equipo capaz de analizar las implicaciones legales, técnicas, financieras y estratégicas. Si se hace con medios ajenos, subcontratándola, se aconseja firmar un acuerdo de confidencialidad.


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